Abstinencia sexual: ¿más o menos es mejor para la fertilidad?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendaba una abstinencia de 2 a 7 días antes de la extracción de semen o tratamientos de reproducción asistida. Ahora, un estudio de la Universidad de Oxford desafía esa directriz: eyacular a diario podría mejorar la calidad de los espermatozoides. La cifra habla por sí sola: un metaanálisis de 115 estudios, que incluyeron a casi 55.000 hombres y 40 especies animales, revela que el esperma acumulado tiende a ser menos viable.
¿Por qué la abstinencia prolongada puede ser perjudicial?
El estudio se centra en la naturaleza efímera de los espermatozoides. Estos, con su citoplasma reducido, agotan rápidamente sus reservas energéticas y tienen una capacidad limitada para repararse. El almacenamiento prolongado, en esencia, acelera su envejecimiento.
Rebecca Dean, del Departamento de Biología de la Universidad de Oxford, explica: “Dado que los espermatozoides son muy móviles y tienen un citoplasma mínimo, agotan rápidamente sus reservas de energía almacenadas y tienen una capacidad limitada de reparación”. La investigación sugiere que la eyaculación regular, aunque parezca contradictorio, puede impulsar la fertilidad masculina.
Krish Sanghvi, profesor del mismo departamento, añade una perspectiva evolutiva: “Las eyaculaciones deben considerarse como poblaciones de espermatozoides individuales que experimentan nacimiento, muerte, envejecimiento y mortalidad selectiva”.

La ventana fértil y consejos prácticos
David Callejo, médico especialista en fertilidad, ofrece una perspectiva práctica. “Solo hay cinco días al mes en los que puedes quedar embarazada. Y para optimizar esas posibilidades, la abstinencia prolongada no es la solución. Los hombres no deberían exceder los 48 horas sin eyacular, aunque el volumen de descarga aumente, la calidad de los espermatozoides disminuye”.
Callejo también desmitifica algunos conceptos erróneos: “No hay posturas sexuales ni momentos específicos que aumenten las posibilidades de concepción. Y los lubricantes, ¡cuidado! Muchos son tóxicos para los espermatozoides”. Recomienda buscar asesoramiento profesional si la pareja tiene menos de 35 años e intenta concebir durante más de un año, o si tiene más de 40 años y lleva seis meses intentándolo.
Su recomendación clave: tener relaciones durante la ventana fértil, que coincide con los días previos y el día de la ovulación. Y, dentro de esa ventana, tener relaciones cada día o cada dos días.
La clave está en la frescura. No en la abstinencia.
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