Alcaraz ausente, la caja mágica busca un nuevo rugido en jódar y landaluce

La lesión de Carlos Alcaraz ha desatado un terremoto en el Mutua Madrid Open. Las esperanzas de los aficionados madrileños, acostumbrados a la euforia generada por el rey del tenis español, se han depositado ahora en dos jóvenes talentos: Rafa Jódar y Martín Landaluce.

El clásico local: jódar vs. landaluce

Desde que abandonaron las pistas del Chamartín, la rivalidad entre Jódar y Landaluce ha sido un constante en el circuito nacional. Un duelo silencioso, pero palpable, que ha evolucionado desde la infancia hasta convertirse en una dinámica competitiva que impulsa su desarrollo. “No recuerdo el momento exacto, éramos muy pequeños cuando nos conocimos,” confiesa Jódar en MARCA. “Jugábamos los torneos juveniles, los Campeonatos de España por equipos con el Chamartín… Pasábamos mucho tiempo juntos. Yo le ganaba más, luego me empecé a distanciar y a hacerlo mejor, y ahora Rafa está pegando un sprint increíble y eso me motiva. Es una pequeña rivalidad, pero sana. Él es un caso superbueno para los chavales de que no hay que tener prisa.”

Landaluce, por su parte, destaca el factor motivacional que representa Jódar: “Siempre he admirado su consistencia y su capacidad para mantenerse en la élite. Verle ahí, en la cima, es un estímulo enorme. Desde pequeños queremos estar ahí dentro. Yo nunca he tenido un objetivo como tal de ranking y ahora que estoy en esa posición, quiero llegar más lejos,” advierte. Ambos, 78 y 79 en la lista de españoles entre los cien mejores –Dani Mérida será el que hace 80 – disfrutan de la mejor clasificación de su carrera, un logro que les permite alojarse en sus casas, lejos de los hoteles céntricos del torneo, gracias a la hospitalidad de sus patrocinadores.

Ascensos y promesas

Ascensos y promesas

La trayectoria de ambos ha sido meteórica. Martín Landaluce, campeón del US Open junior en 2022, se unió a Jódar en las Next Gen Finals de Jeddah, donde el madrileño se alzó con la victoria en la fase de grupos. Jódar, por su parte, se estrenó en el top 100 tras su desempeño en Miami. La altura, un factor que les distingue –Landaluce mide 1,93 metros y Jódar 1,91 – es un recordatorio constante de su potencial. La figura de sus padres, Rafa y Alejandro, ha sido fundamental en su formación, supervisando de cerca sus carreras y formando un equipo de trabajo sólido, con Óscar Burrieza y Esteban Carril como técnicos de Martín y Alejandra, hermana de Landaluce, como su agente, junto a Albert Molina de IMG, que gestiona las finanzas de Alcaraz.

Un final contundente

Un final contundente

La competición les espera contra Jesper de Jong y Adam Walton. Pero la ausencia de Alcaraz no solo ha alterado el panorama del Mutua Madrid Open; ha redefinido las expectativas en la escena tenística española. La pregunta ya no es si España tiene talento, sino quién liderará el camino hacia el futuro. Y, por ahora, la respuesta parece apuntar a la rivalidad, la ambición y la fuerza de dos jóvenes campeones que están a punto de demostrar que la Caja Mágica aún tiene mucho que ofrecer.