Aranbarri regresa a ipurua: el eibar apuesta por un fútbol vertical y la ilusión de un proyecto joven
Jokin Aranbarri ha aterrizado en Ipurua con la promesa de devolverle la fe al Eibar. Un regreso explosivo, dos semanas después de la incertidumbre, que marca un punto de inflexión para el club.

El técnico guipuzcoano, visiblemente emocionado, ha reconocido que “se le removieron muchas cosas de dentro” al escuchar la propuesta.
El exentrenador del Bilbao Athletic, que había completado un ciclo en la cantera desde 2016, se muestra convencido de que el proyecto que le presentaron encaja con su visión. “El Eibar me ha demostrado que cree en los procesos”, afirma, destacando la importancia del trabajo de base que se realiza en el club. La salida de San José, anticipada, no supuso un sobresalto. Al contrario, el club estaba preparado para un cambio y valora la conexión de Aranbarri con la institución.
El técnico, con una clara idea de juego – ritmos altos, verticalidad y agresividad – se enfrenta a un desafío inmediato: implantar su modelo en seis semanas. “Quiero que sea un equipo que va a por las cosas, que está convencido de lo que hace”, explica. Pero no se anda con rodeos: “Hay un gran nivel en la cantera y lo valoro mucho.”
Aranbarri, consciente de la presión que supone entrenar al Eibar, reconoce que “sentirlo desde dentro añade un poco más de presión”, pero lo afronta con ambición. “Me gustan los retos, soy ambicioso y creo que estoy preparado”. Un reto que, según él, se basa en la ilusión, el sacrificio y, sobre todo, el trabajo. El club, por su parte, confía en su capacidad para liderar y sacar el máximo rendimiento de los jugadores.
