Aston martin en crisis: vibraciones, aerodinámica defectuosa y un comienzo de temporada desastroso
El inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1 para Aston Martin se presenta como un auténtico fiasco. Desde el primer día, el AMR26 ha sido un proyecto plagado de problemas, dejando a la escudería británica sumida en una espiral descendente que amenaza con truncar cualquier aspiración de competitividad.
Un monoplaza en guerra: vibraciones y problemas aerodinámicos desatan el caos
Las vibraciones, producto de los motores Honda, se han convertido en el principal foco de atención. Adrian Newey, el arquitecto de Red Bull, ya diagnosticó un problema crucial: el chasis de Aston Martin estaría ubicado en la mitad de la tabla si se evaluara únicamente por ese factor, relegando al equipo a luchar contra Alpine y Haas con la potencia de Mercedes, no la de Honda. La situación es tan delicada que el propio Newey reconoció la incomodidad que estas vibraciones generan para los pilotos.
Pero el problema no se limita a la transmisión. La aerodinámica del AMR26 presenta serias deficiencias, según Newey, lo que ha condenado al monoplaza a un rendimiento lamentable en curvas de alta velocidad. Un bólido verde excesivamente pesado y con un déficit aerodinámico palpable.

El peso de la responsabilidad: de la frustración a la acción
Los resultados hablan por sí solos: Aston Martin no ha puntuado en los tres Grandes Premios disputados –Australia, China y Japón–. Alonso, con una 18ª posición en Suzuka, evidenció la dificultad extrema que tiene el equipo para completar una carrera. La frustración es palpable, pero la escudería británica no se rinde. Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, ha descrito la reacción de Newey ante el problema de las vibraciones: “Adrian fue muy transparente. En Australia, explicó muy bien la situación. Nos dijo que las vibraciones que resultaban muy incómodas para los pilotos. Para paliar este contratiempo estamos trabajando muy duro con Honda. Probamos algunas medidas en Suzuka para mitigar las vibraciones.”
La estrategia es clara: mejorar en todas las áreas. De la Rosa ha revelado las modificaciones implementadas en el chasis –alero delantero, frontal y suelo–, una muestra del esfuerzo por “ser más competitivos”.