Augsburger, el salto táctico que asusta a lebrón y redefine el padel

Tras el título en Bruselas, donde la pareja argentina se impuso a Juan Lebrón, el panorama del padel se centra en Leo Augsburger. El misionero, ya campeón en Madrid con Di Nenno y clave en el triunfo en Qatar, ha despertado un debate: ¿es realmente el nuevo referente del circuito?

Sanyo gutiérrez: ‘el cambio es profundo, no es solo potencia’

El análisis del ex número uno Sanyo Gutiérrez, en el podcast VeinteDiez, ha sido revelador. “Yo jugué contra él el año pasado dos veces y me parecía que si yo le esquivaba el smash era un jugador muy normal. Y hoy lo veo mejor físicamente, lo veo con menos fallos. sobre todo menos errores no forzados”, comentó el veterano, quien destacó un cambio radical en el juego del argentino.

De la explosión a la consistencia: la clave del ascenso

De la explosión a la consistencia: la clave del ascenso

Según Sanyo, el salto de Augsburger no se limita a la potencia, sino a una mejora en la consistencia. “Si tengo que decir un jugador que me ha sorprendido la evolución este año, creo que es Leo. Es el que más ha mejorado de todos. Los demás pueden mejorar, pero Leo ha dado un salto grande en muchas cosas”. El ‘Mago’ de San Luis lo resume así: “Tira muy pocos globos afuera. Antes se equivocaba con la pelota fácil, se equivocaba en algún globo o te lo dejaba corto, derecha sin pared antes fallaba mucho. Hoy no te la falla”.

La presión de lebrón y la inteligencia emocional

La presión de lebrón y la inteligencia emocional

Pero la evolución de Augsburger va más allá de lo táctico. Sanyo señaló un aspecto fundamental: su capacidad para gestionar la presión al compartir pista con un rival implacable como Juan Lebrón. “Está aguantando la presión de Juan, porque te va a meter presión, porque es un chico que ha sido número uno y quiere pelear por el número uno. Cuando haya un fallo que él (Lebrón) considera que no toca, Juan va a venir y te lo va a decir. No se lo va a callar. Leo está siendo muy inteligente ahí también. Está diciendo: ‘Bueno, no importa. Que venga y me lo diga, lo asumo’”. Un factor crucial para su consolidación.

El próximo reto: dominar la cancha lenta

A pesar de las mejoras, Sanyo advierte que aún hay margen de mejora. “El momento en el que Leo aprenda a tirar (una vibora) y que tenga un smash que no sea la preparación para pegar, porque cuando preparás para pegar te quedás sin opción a nada: o pegás o amagás. Llega un momento que si la cancha es lenta, no te compran la pegada y el amague es contragolpe todo el tiempo”. La solución, según Sanyo, reside en incorporar variantes al remate, especialmente la vibora, para no depender únicamente de la pegada. “Cuando Leo tenga un smash que no sea siempre preparación de pegada y pueda jugar con una viborita durante dos, tres, cuatro o cinco tiros, van a empezar a rendir también en cancha lenta”. Un ajuste táctico que, según el experimentado jugador, será determinante para el futuro de la dupla con Lebrón.