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Awa fam, el rojo de nueva york y el eco de santa pola

Un vestido rojo, un número tres y la promesa de una nueva era para el baloncesto español. Awa Fam, la pívot de origen senegalés, ha sellado su destino en la WNBA, igualando el mejor puesto de Pau Gasol en 2001.

La historia de una búsqueda que comenzó en un pueblo de valencia

Desde sus 12 años en Santa Pola, donde sus hermanos la introdujeron al baloncesto, Awa ha perseguido implacablemente el sueño de llegar a la liga más importante del mundo. Ese pequeño pueblo, a kilómetros de la capital, se convirtió en el punto de partida de una aventura que ahora culmina en la Gran Manzana.

La imagen de Awa abrazando a sus hermanos tras la selección es un retrato de la importancia de la familia, un pilar fundamental en su trayectoria. Sus padres, de origen senegalés, llegaron a España hace décadas, cultivando la venta ambulante para brindarles un futuro a sus hijos. Un ejemplo de esfuerzo y perseverancia que ha materializado su sueño.

De la liga endesa a la wnba: un salto de gigante

De la liga endesa a la wnba: un salto de gigante

Tras una prometedora etapa en el Valencia Basket, donde demostró su valía con promedios de 9.0 puntos, 4.7 rebotes y 11.1 de valoración, Awa ha decidido dar el salto a la WNBA. Un movimiento que, lejos de ser una simple transición, representa una apuesta ambiciosa por su carrera y una confirmación de su talento.

Pero no todo ha sido fácil. La cláusula de su salida del Valencia, de 500.000 euros, le permite explorar opciones en Project B, una liga itinerante que le ofrece la libertad de competir en Europa sin renunciar a su objetivo wnb. Su amistad con la base asturiana Iyana Martín, elegida el mismo día en el draft por Portland, añade un toque personal a esta historia de superación. Una conexión que se remonta a las categorías inferiores y que se celebra con una convicción inquebrantable.

Awa, una joven culé y fanática de Lamine Yamal, ejemplifica la juventud y el talento que está deslumbrando el baloncesto español. Su historia, marcada por la humildad y el respeto a sus raíces senegalesas, es un faro de inspiración para las nuevas generaciones. Con una trayectoria plagada de éxitos –final perdida en el Mundial U19 y segunda posición en el Eurobasket–, Awa Fam ha demostrado que, con esfuerzo y determinación, los sueños pueden hacerse realidad, incluso desde un pequeño pueblo de Valencia.