Betis: el peor 'invierno' de pellegrini en siete años
La Cartuja fue testigo ayer de un empate amargo. Betis y Espanyol se repartieron puntos, pero el sabor de boca es agridulce para una afición que veía cómo su equipo prolongaba una sequía que ya duele. Seis partidos sin ganar, la peor racha del 'Ingeniero' Pellegrini en el banquillo verdiblanco, y una Champions que se escapa a cada jornada.
La 'quinta plaza', una ilusión que se desvanece
Lo que parecía una realidad palpable, la lucha por la quinta plaza de clasificación a Champions, se está convirtiendo en una batalla cuesta arriba. La Real Sociedad se ha acercado peligrosamente, y el Celta, con su sorprendente solidez, tampoco se lo pondrá fácil. El empate de ayer, a pesar de un Betis que mostró destellos de su mejor juego, evidencia una incapacidad para matar los partidos, una letal carencia que está condenando al equipo a la frustración.
La cifra habla por sí sola: cuatro puntos de los últimos 18 en juego. Dos derrotas a domicilio y cuatro empates en casa. Un bagaje que, más allá de las explicaciones, exige una respuesta inmediata. El Betis, que tenía el destino en sus manos, ahora ve cómo otros equipos se acercan, aprovechando sus tropiezos.
Pero hay un detalle que preocupa aún más: la incapacidad del Betis para ser fiable en casa. Ante rivales directos o equipos teóricamente inferiores, el equipo se muestra vulnerable, incapaz de aprovechar la fortaleza que siempre le caracterizó en el Villamarín. Ni siquiera la portería a cero, un logro que parecía un bálsamo, sirvió para evitar el empate.
Manuel Pellegrini y su equipo se enfrentan ahora a un calendario infernal. El miércoles, la ida de los cuartos de final de la Europa League ante el Braga, un partido crucial que exige concentración y un estado de forma óptimo. Y tras ese choque, una jornada intersemanal de Liga. La presión aumenta, y la necesidad de resultados es imperiosa.
Aunque el Betis aún depende de sí mismo en las ocho jornadas restantes, la situación es delicada. El equipo debe cambiar el chip cuanto antes, recuperar la confianza y, sobre todo, encontrar la eficacia de cara a gol. Porque, a estas alturas de la temporada, los errores propios pesan más que los aciertos de los rivales. El Betis tiene la calidad para aspirar a la Champions, pero debe demostrarlo sobre el césped, con hechos y no con palabras. La Champions se juega en los detalles, y el Betis, en este momento, está fallando demasiados.

El braga, un punto de inflexión
El partido de Europa League ante el Braga no es solo un choque a ida y vuelta; es una oportunidad para reconectar con la afición, para demostrar que el equipo tiene la capacidad de competir al más alto nivel. Pero también es una advertencia: si el Betis no logra enderezar su rumbo en Liga, la competición continental podría convertirse en una carga adicional, agotando físicamente a un equipo que necesita recuperar sensaciones urgentes.
El camino es arduo, pero no imposible. El Betis tiene la experiencia y la calidad para superar esta crisis. Pero, como diría un viejo refrán, “quien no arriesga, no gana”. Y Pellegrini, con su estilo tranquilo pero exigente, deberá tomar decisiones valientes para devolver al Betis la senda del éxito.
