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Busquets ferrer corrige el var: el barcelona se salva de un marrón

La polémica arbitral ha vuelto a sacudir el fútbol español, esta vez con un giro inesperado. Gerard Martín, centrocampista del barcelona, vio cómo la roja directa por una entrada a Thiago Almada se esfumaba gracias a la intervención del VAR, en una decisión que ha encendido las redes sociales y ha puesto en tela de juicio la consistencia del criterio arbitral.

El momento que cambió el partido

El momento que cambió el partido

Apenas transcurría un minuto de la segunda parte cuando la dura entrada de Martín sobre Almada provocó la inmediata expulsión por parte del colegiado Mateu Busquets Ferrer. La imagen, con los tacos del jugador del barcelona impactando en el tobillo del argentino, parecía incontestable. Pero el VAR, personificado en Melero López, se movió rápidamente. La comunicación entre Busquets Ferrer y Melero López, ahora viralizada por la RFEF, revela una recomendación explícita de revisión: “Te recomiendo una revisión para que valores una posible cancelación de la tarjeta roja que has mostrado”.

Lo que siguió fue una justificación detallada desde la sala VOR: “Te la voy a soltar directamente en dinámica para que valores la acción. En mi opinión es una acción en la que el jugador del barcelona juega el balón de forma normal, una dinámica normal del juego, juega el balón y luego se produce de forma natural el contacto con el jugador del Atlético”. La descripción del VAR, lejos de condenar al jugador blaugrana, apuntaba a un lance fortuito en el desarrollo del juego.

Tras revisar la jugada en el monitor, Busquets Ferrer, finalmente, amonestó con una tarjeta amarilla a Martín, anulando la roja inicial. Una decisión que, si bien aliviaba al barcelona, no ha terminado de calmar las aguas. La polémica se agudizó al salir a la luz un video de una jugada similar entre Valentín Gómez y Ratiu, en la que el jugador del Betis no fue expulsado. El CTA (Comité Técnico de Árbitros) ha calificado esta omisión como un error, alimentando la sensación de arbitrariedad y la creciente desconfianza hacia el VAR.

La inconsistencia en la aplicación del reglamento es un problema estructural que mina la credibilidad del fútbol. Si bien el VAR está diseñado para corregir errores evidentes, su interpretación subjetiva y la falta de uniformidad en las decisiones solo generan más controversia. El fútbol, y sus aficionados, merecen más claridad y justicia en el campo.

La imagen de Busquets Ferrer, revisando la jugada en el monitor, se quedará grabada como un símbolo de la complejidad del VAR. Y la pregunta que flota en el aire es si esta corrección, en lugar de apaciguar la tempestad, no ha terminado por encenderla aún más. La federación tiene mucho que explicar.