Castilla se lleva la prórroga y la final de la plic tras superar al zagreb
La adrenalina de un partido, la estrategia detrás de un fichaje, el sudor y la pasión de los atletas… ahí es donde me encuentro. Desde que empecé a seguir el deporte, supe que quería contar sus historias. Mi paso por la Universidad de Murcia me dio las herramientas para analizarlo con rigor, pero mi verdadera formación la encontré en la calle, recogiendo testimonios y buscando la esencia de cada jugada. En Ritmo y Fuerza, me dedico a esos reportajes especiales, a desentrañar lo que se esconde tras los.
Prórroga dramática: el castilla se asegura su plaza en la final de la plic
El Castilla, con un Bruno Iglesias que se erigió como el auténtico salvador, se ha coronado campeón de la Premier League International Cup tras eliminar al Dínamo de Zagreb en una prórroga tensa. El equipo de López de Lerma, con un once que lucía un espíritu guerrero, demostró que no se rinde, incluso cuando el césped del Laithwate Community Stadium parecía una pista de obstáculos. Pero, ¿cómo llegaron los blancos a ese punto de inflexión? La respuesta, como suele ocurrir, está en los detalles.
La primera mitad fue
un torbellino de presión alta croata y un Castilla que, pese a las incorporaciones de Thiago Pitarch y Diego Aguado, se veía superado en intensidad. El Dínamo, con un juego de posesión exquisito, obligaba a los jóvenes del Castilla a defender con uñas y dientes, sorteando cada balón con una precisión que, francamente, no se merecía. La defensa, liderada por Rivas y Lamini, se mostraba sólida, pero la falta de un pase final, ese último toque que rompiera la muralla, era un problema constante. Y vaya si lo notaron, con Loren y Lamini avisando con disparos que encontraron la travesía de la madera.
Thiago, el motor que encendió el castilla
La entrada de Thiago Pitarch, con su visión de juego y su capacidad para conectar los puntos, fue un auténtico revulsivo. El veterano mediocampista, con un seguro de permanencia en la medular, se convirtió en el motor del equipo, buscando siempre el juego exterior con Manu Serrano en el costado zurdo. Su presencia calmó los nervios y permitió que el Castilla recuperara el control del partido. La insistencia de los blancos, con Julián López de Lerma leyendo a la perfección la defensa croata, abría espacios que los centrales, Mario Rivas y Lamini, aprovechaban para subir y amenazar la portería de Znuderl.
La insistencia de López de Lerma y la frescura de los cambios, con Aguado y Fortea entrando en el once, supieron cambiar el rumbo del encuentro. El gol de Aguado, una joya desde fuera del área, desató la euforia en la grada y sentó las bases para la remontada. Pero el Dínamo no se rendiría, y Sunta igualó el marcador tras un penalti, fruto de una acción dentro del área. La tensión era palpable, y la prórroga se presentaba como un auténtico desafío.

Bruno, el héroe de la prórroga
Y fue Bruno Iglesias, con un remate potente tras asistencia de Liberto, quien desató la celebración. El delantero, que había visto cómo el larguero evitaba el gol en el primer tiempo, no falló en la prórroga, colocando el 2-1 definitivo. Un gol que selló la clasificación del Castilla para su primera final en la PLIC y que, sin duda, quedará grabado en la memoria de los aficionados. El Castilla, con una actitud contagiosa y un espíritu implacable, ha demostrado que tiene el talento y la garra para competir con los mejores. Ahora, espera rival en la final, un encuentro que se disputará el miércoles 29 entre el filial de la Real Sociedad y el del Borussia Dortmund. Una final que promete ser un espectáculo.
