Celta se aferra a europa: aspas y vecino, en la cuerda floja
El zumbido de A Madroa se intensifica. El Celta, con la necesidad imperiosa de resarcirse tras la decepcionante actuación en Mestalla, se concentra en la preparación del crucial encuentro ante el Friburgo. Pero la sombra de las lesiones planea sobre el equipo de Claudio Giráldez, amenazando con debilitar sus aspiraciones europeas.

La enfermería, un quebradero de cabeza constante
La situación es delicada. Iago Aspas, el motor del equipo, arrastra una tendinopatía leve en el Aquiles izquierdo, fruto de una molestia detectada en el entrenamiento de la semana pasada. Su participación en Alemania está en entredicho, una ausencia que supondría un duro golpe para las opciones ofensivas del conjunto gallego. Pero no es el único problema. Matías Vecino, quien regresaba tras una larga ausencia, sufre las consecuencias de una rotura fibrilar en el soleo izquierdo, aunque, según los plazos iniciales, su recuperación estaría completa para este jueves. La espera, sin embargo, se hace eterna.
La lista de bajas se alarga con la lumbalgia que dejó fuera a Carl Starfelt del partido contra el Valencia, aunque se espera su recuperación. Hugo Álvarez, por su parte, se une a la lista tras sufrir un fuerte plantillazo en el tobillo por parte de Unai Núñez, un golpe que podría obligarle a abandonar la convocatoria. Miguel Román y Javi Rueda, lesionado y sancionado respectivamente, tampoco estarán disponibles.
Ristic, con menos minutos en la temporada, podría ser la opción más sensata para Giráldez en el centro del campo, ante la posible ausencia de Starfelt. La incógnita radica en la evolución del tobillo de Álvarez, cuya dolencia podría obligar al técnico a replantear su estrategia defensiva.
La cuenta atrás para el partido de ida de dieciseisavos de final de la Conference League ha comenzado. La plantilla gallega se enfrenta a una semana crucial, donde la recuperación de sus efectivos más valiosos será determinante para afrontar un compromiso de máxima exigencia, con la esperanza de llevarse un resultado favorable de tierras alemanas. Pero la realidad es clara: llegar a Friburgo con efectivos de emergencia sería un suicidio estratégico.
