Clausuran estadio nacional de lima tras festival de salsa y desorden
El Estadio Nacional de Lima, escenario de grandes partidos y eventos masivos, fue clausurado temporalmente este domingo por la Municipalidad de Lima. La decisión, respaldada por el Instituto Peruano del Deporte (IPD), se debe a graves incumplimientos en normas de control de ruidos y limpieza tras la celebración del festival musical 'Una Noche de Salsa 14'.

La fiesta dejó un reguero de problemas
El festival, que contó con la participación de artistas internacionales como Grupo Niche, el Gran Combo de Puerto Rico y La Sonora Ponceña, se extendió hasta después de las 4 de la mañana de este domingo. Según imágenes difundidas en redes sociales, el césped del estadio quedó cubierto de botellas, latas y restos de comida. La Municipalidad de Lima confirmó la acumulación de residuos sólidos, la alteración del orden público y excesivos niveles de ruido como las principales causas de la clausura.
La multa impuesta al IPD supera los 100.000 soles (aproximadamente 28.800 dólares). Además, se ha iniciado un procedimiento administrativo sancionador. El IPD, en un comunicado, rechazó la alteración del orden público y reconoció el incumplimiento de las cláusulas contractuales por parte de la productora de eventos Tropimusic Entertainment. La empresa, según el IPD, no cumplió con la normativa vigente sobre espectáculos públicos en Lima.
El Estadio Nacional, principal escenario deportivo del país, había sido alquilado para el evento. La clausura temporal, que otorga un plazo de 48 horas al IPD para presentar descargos, pone de relieve la fragilidad de la gestión de grandes eventos en espacios públicos. El incidente plantea interrogantes sobre la fiscalización de estos eventos y la responsabilidad de los organizadores y administradores de las instalaciones.
El IPD ha asegurado que se están tomando medidas contra los funcionarios responsables de la supervisión del contrato. La cifra habla por sí sola: más de 100.000 soles de multa por una noche de salsa que terminó en caos. La gestión de eventos masivos en Perú necesita urgentemente una revisión profunda.
