Club de campo: a un tris del bronce en la ehl, la amargura neerlandesa
El Club de Campo, con el bronce de la EHL al alcance de la mano, regresó a Madrid con la sensación agridulce de haber rozado la gloria en la máxima competición europea de hockey. Dos partidos, dos derrotas, y la frustración de ver cómo tanto el equipo femenino como el masculino se quedaban a las puertas del podio en tierras holandesas.
La decepción femenina: un giro inesperado en bolduque
El partido femenino contra el Mannheimer alemán, disputado en el Bolduque neerlandés, se antojaba favorable desde el principio. La salida arrolladora de las madrileñas, con un gol tempranero de Blanca Pérez (m.4), auguraba una victoria cómoda. Sonia Barrios amplió la esperanza al marcar el segundo gol (m.46), pero el desenlace fue lapidario. En apenas dos minutos, las alemanas dieron la vuelta al marcador, aprovechando la relajación del Club de Campo para imponer su ley y marcharse con una ventaja que no desaprovecharon. Los últimos compases del encuentro confirmaron la sentencia: 2-3.

El shoot-out, el verdugo masculino
El equipo masculino tampoco tuvo mejor suerte. Aunque se adelantó en el marcador contra el Amsterdam (1-0), la réplica holandesa llegó rápido (1-1). El tercer cuarto vio al Amsterdam ponerse por delante, obligando al Club de Campo a un esfuerzo final desesperado. El empate a uno llegó a falta de diez minutos, prolongando la incertidumbre hasta el desenlace final. Pero el drama se reservó para los penaltis shoot-out, donde la precisión neerlandesa (4) superó a la española (3), sellando así la derrota del Club de Campo. Rafa Vilallonga, Nacho Abajo y Andrés Medina fueron los encargados de transformar los lanzamientos para los madrileños.
La EHL ha demostrado, una vez más, que la consistencia y la fortaleza mental son tan importantes como el talento individual. El Club de Campo ha competido con honor, pero la falta de contundencia en los momentos clave le impidió alcanzar el objetivo deseado. La próxima temporada, la ambición deberá traducirse en resultados tangibles. La búsqueda del bronce, aunque frustrante, sirve como motor para un futuro más brillante.
