Ducati en alza: aprilia tiene la sartén por el mango, pero gigi dall'igna avisa
El campeonato de MotoGP 2026 ha encendido las alarmas en Borgo Panigale. Tras tres Grandes Premios, la hegemonía de Ducati, que parecía inamovible tras un 2025 de dominio absoluto con Marc Márquez, se ve amenazada por una Aprilia que ha dado un salto de calidad evidente. La advertencia llegó directamente de Gigi Dall'Igna, jefe de desarrollo de Ducati, quien, tras el triunfo de Bezzecchi en Austin, no tardó en soltar la frase lapidaria: “Tenemos que mejorar”.
El cambio de ciclo de ducati
La vida ha cambiado para Ducati y su estrella, Marc Márquez, desde la pasada temporada. La adaptación a una nueva filosofía de moto, lejos del diseño que tanto éxito tuvo en 2024 y que se integró a la perfección con el estilo de Márquez en 2025, ha resultado más complicada de lo esperado. La presión, inevitable, se acumula sobre los hombros del equipo italiano, que deberá reaccionar con urgencia a partir del Gran Premio de Jerez, el reinicio de la gira europea.
El debate sobre si el campeonato de MotoGP realmente comienza en Europa es una vieja cantinela, pero este 2026 parece romper con esa tradición. La modificación en la carcasa de los neumáticos, un tema polémico que ha generado debate entre los fabricantes, no es la única variable en juego. Piero Taramasso, responsable de Michelin, no dejó lugar a dudas: “Aprilia tiene algo más”.
La RS-GP, una máquina en evolución. La clave del éxito de Aprilia parece residir en una RS-GP que ha madurado notablemente. Una aceleración fulgurante, un paso por curva agresivo y una aerodinámica que prioriza la estabilidad, todo ello combinado en una máquina que, a pesar de las caídas de Bezzecchi y la desafortunada lesión de Ogura en Austin, ha demostrado ser la más competitiva hasta el momento.
Raúl Fernández, piloto del Trackhouse, quien ha vivido de cerca la evolución del equipo italiano, es claro: “La RS-GP es más que una buena moto. Tienen grandes pilotos”. La cifra lo corrobora: siete victorias consecutivas en Grandes Premios, una racha que comenzó precisamente en Phillip Island, con Fernández al frente. Desde entonces, solo Aprilia ha saboreado la victoria en domingo. Un dato que pone en jaque a los rivales y obliga a Ducati a replantear su estrategia.
Fernández, consciente de la importancia del momento, matiza: “La moto va bien, sí, pero no existe un botón mágico. Se necesita pilotaje y un buen paquete para exprimirla al máximo.” La realidad es que, más allá de las palabras del piloto español, Aprilia ha impuesto un ritmo implacable, con pilotos como Bezzecchi, ya dos veces tercero en el Mundial, y Martín, aspirante a un título, que demuestran el potencial del equipo de Noale. El campeonato de MotoGP, lejos de ser una simple carrera por el podio, se ha convertido en una batalla de ingenio y estrategia, donde la solidez de Aprilia desafía la hegemonía de Ducati. Jerez será, sin duda, un punto de inflexión.

Jerez, la prueba de fuego para ducati
Ducati, sin embargo, no se amedrenta. “Sabemos que es una moto competitiva, pero ya lo era al final del año pasado,” afirma Márquez, consciente de que el inicio de temporada no ha sido el esperado. El desafío para Ducati es claro: recuperar la competitividad perdida, no solo en términos de puntos, sino también en el concepto mismo de su moto. La presión está servida. La afición italiana ya espera. Y la pista, como siempre, dictará sentencia.