El coliseum de getafe avanza: ¿cuándo volverá la afición a sentir la vibración?
El Getafe ha revelado imágenes del progreso en la remodelación de su estadio, el Coliseum, un proyecto que busca acercar al club a su afición. El jefe de obra de Amenábar, Eduardo Ibeas, ha detallado el avance, centrándose en la estructura prefabricada, el elemento más visible de esta transformación.

Un avance palpable, pero con desafíos
Según Ibeas, la zona del fondo sur, iniciada el verano pasado, ya cuenta con los pilares principales, salvo las esquinas finales. “En el lateral también hemos avanzado con los pilares y nos queda colocar las placas para que se vea mucho mejor el avance”, explica. Poco a poco, la obra se extiende hacia el fondo norte, donde la demolición de la parte superior ya ha comenzado.
El principal reto, según el director de obra Javier Mora, es gestionar la obra en paralelo a la competición de LaLiga. “La obra hay que condicionarla en cada partido. Tenemos margen para avanzar, pero el reto es que cada partido es una obra nueva y que la gente pueda ver el avance cada vez que viene al partido”. Este planteamiento busca ofrecer una experiencia más cercana y accesible para el hincha.
La remodelación no se limita a la estructura. El objetivo primordial es acercar a la afición al fútbol, eliminando la distancia que, según el club, los separaba de su equipo. “Queremos una identidad de club para que el aficionado se vea representado”, afirma Mora. El futuro del Coliseum se vislumbra con una fachada textil, similar a la de San Mamés, un diseño moderno y visualmente atractivo que se integra con la identidad de Getafe.
El proyecto, que se estima en unos 60 millones de euros, busca modernizar las instalaciones y mejorar la experiencia del espectador. La nueva estructura promete una mayor comodidad y accesibilidad, así como una estética renovada que refleje el espíritu del club. El Coliseum no será solo un estadio, sino un centro de encuentro para la afición getafense.
La clave, insiste Ibeas, reside en la coordinación constante con el equipo de LaLiga para minimizar las interrupciones y garantizar que la obra no afecte negativamente a la celebración de los partidos. Un equilibrio delicado, pero necesario para cumplir con los objetivos del club y ofrecer una experiencia de calidad a los aficionados.
El avance actual, aunque prometedor, es solo una etapa más de un proyecto ambicioso. Quedan meses de trabajo, pero la visión de un Coliseum moderno, cercano y representativo de Getafe se está materializando poco a poco.
La remodelación del Coliseum no es solo una cuestión de infraestructura. Representa la voluntad de conectar con la afición, de construir un espacio donde el fútbol y la comunidad se fusionen. Un estadio que no sea solo un lugar para ver partidos, sino un símbolo de identidad y pertenencia. Y eso, a la larga, es lo que realmente importa.
