El fin del dominio africano en 800, 1500 y 3000m: ¿un cambio de guardia?

Tokio fue un festín para Estados Unidos. 26 medallas en el último Mundial al aire libre, superando a Kenia (11), que brilló especialmente en las pruebas de fondo y medionfondo. Pero la reciente competición indoor en Torun ha revelado un dato sorprendente: por primera vez en la historia, ningún país africano ha logrado podio en los 800, 1.500 y 3.000 metros.

Una sequía histórica en el mediofondos africano

Una sequía histórica en el mediofondos africano

Durante los últimos veinte años, África ha sido sinónimo de éxito en estas distancias. Desde las 12 medallas obtenidas en 2022 hasta las seis de Glasgow (Juegos Olímpicos), pasando por las cinco de Nanjing el año pasado, las delegaciones africanas han dominado el mediofondos. Esta temporada, con una preparación más ligera en el verano, se esperaba un buen desempeño en la competición indoor, pero los atletas africanos no lograron conectar con el podio en las pruebas de mediofondo.

Solo Argelia y Senegal lograron colarse en el medallero de Torun, con una medalla cada uno. Mohamed Triki, de Argelia, se llevó el bronce en triple salto, mientras que la senegalesa Saly Sarr consiguió el mismo metal en la misma disciplina femenina.

¿Qué ha sucedido? La pregunta obliga a reflexionar sobre la evolución del atletismo mundial. La aparición de nuevos talentos en otras regiones, la adaptación de las estrategias de entrenamiento y, quizás, un cambio en la propia filosofía de la preparación física, podrían ser factores clave. El silencio africano en estas pruebas es ensordecedor, y su significado, aún por desentrañar.