El mono de pogacar se alza a 95.000 euros: un coleccionista y una afición inesperada

Un mono rasgado, marcado por la batalla en Milán-San Remo, ha alcanzado una cifra astronómica: 95.100 euros. Esta pieza, que perteneció al equipo de Tadej Pogacar, es mucho más que un simple recuerdo; es la materialización de una pasión inesperada y un relato de cómo un aficionado se sumerge en el corazón del ciclismo.

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Karl mcdonell, el coleccionista accidental

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Detrás de esta puja, lejos de una galería de arte o una empresa especializada, se encuentra Karl McDonell, un CEO estadounidense que, según sus propias palabras, “se enganchó” al ciclismo en 2019. Antes de esa etapa del Tour de Francia, la de La Planche des Belles Filles, donde Pogacar desató la tormenta, McDonell no sabía nada del ciclismo. “No sabía nada de ciclismo. había oído hablar del Tour de Francia, pero nunca lo había visto. no tenía ni idea”.

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El momento de la revelación llegó durante una marcha benéfica, donde se encontró sentado junto a Pogacar, un encuentro que, como él mismo describe, “no pudo ser más amable, súper cercano, muy humilde, simplemente un gran tipo”. Esa cercanía, esa humildad, lo convirtió en un tipo al que “cuesta no apoyar”. La relación se consolidó con la adquisición del maillot blanco del Tour de Francia 2023, pero la subasta del mono de Milán-San Remo lo catapultó a una dimensión completamente nueva.

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La puja y la sorpresa

La puja y la sorpresa

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McDonell, consciente del valor potencial de la prenda, lanzó una puja que, en su momento, consideró “podría cerrar el mercado”. Sin embargo, la euforia de seguir la carrera lo sumió en una especie de trance, olvidándose por completo de la oferta. La sorpresa llegó al regresar a la subasta y descubrir que, por increíble que parezca, era el propietario de la pieza. “Cuando fui a verlo, me di cuenta de que había ganado. fue muy bonito”.

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Lo que hace aún más especial a este objeto es su estado original: rasgado, marcado por la caída y con los dorsales sujetos con imperdibles.