El secreto de los pedales del coche que te salvará la vida
Al pisar el freno, nuestros pies recorren una ruta asimétrica en el interior del automóvil. El pedal del freno se encuentra más alto que el del acelerador, obligándonos a realizar un gesto de ascenso para accionarlo. Esta configuración, lejos de ser un capricho estético, constituye una de las medidas de seguridad del vehículo más antiguas y menos conocidas.

La lógica detrás de esta diseño
La razón principal de este desnivel reside en cómo gestionamos las situaciones de emergencia en la carretera. Cuando nos enfrentamos a un peligro inminente, como un peatón que cruza de repente o un coche que se nos viene encima, nuestro cerebro entra en un estado de reacción motora 'gruesa'. En esos décimas de segundo de estrés absoluto, la precisión desaparece.
Si ambos pedales estuvieran situados al mismo nivel, el riesgo de presionarlos simultáneamente resultaría más alto. Al elevar el pedal del freno, los ingenieros nos obligan a que nuestro pie abandone obligatoriamente el acelerador y se tenga que echar hacia arriba para accionar el freno. De lo contrario, podríamos seguir pisando el acelerador de forma involuntaria.
Además, la posición del pedal del freno se debe a cómo funcionan nuestros músculos y articulaciones. Acelerar un coche es una tarea que requiere delicadeza y precisión para gestionar el consumo y la suavidad de la marcha. Es un gesto que realizamos casi con la punta del pie, apoyando apenas el peso de la extremidad.
En cambio, frenar es una cuestión de fuerza pura. En una frenada de emergencia, el conductor debe ser capaz de ejercer una presión de decenas de kilos sobre el sistema hidráulico para detener todo el peso del coche. Y al situar el pedal más alto, la pierna adopta un ángulo de ataque mucho más favorable, como si cogiera carrerilla.
Por último, estando el pedal más alto, tiene más recorrido que el del acelerador, lo que nos permite tener más margen para modular la fuerza de frenado a nuestro gusto, aumentando la potencia cuando es conveniente.