España tropieza en su estreno mundialista: italia sentencia en el último suspiro
Alejandrópolis se tiñó de decepción este lunes para la selección española de waterpolo. El debut en la Copa del Mundo de División 1 no pudo ser más amargo: derrota por 10-12 ante una Italia que aprovechó la última ofensiva para desmantelar las aspiraciones de remontada española y sellar la victoria.
Un inicio prometedor, un final agónico
El encuentro, disputado en un ambiente vibrante, comenzó con la promesa de un torneo competitivo. Bernat Sanahuja, con cuatro goles, emergió como la principal arma ofensiva española, impulsando a su equipo a dominar tramos significativos del juego. Sin embargo, la solidez defensiva italiana y la incapacidad española para capitalizar las superioridades numéricas (apenas un 3 de 13) marcaron la diferencia.
Pero hay un detalle que pesa sobre el combinado nacional: la sombra del capitán Alberto Munárriz, que se antojaba vital en un partido de estas características, y la falta de mordiente de Álvaro Granados. La ausencia de sus goles, especialmente en momentos de máxima tensión, resultó determinante para el devenir del choque.
El pulso del partido se mantuvo en constante vaivén. Tras buscar la ampliación de la ventaja inicial, España se vio obligada a remar contra corriente para igualar el marcador. Biel Gomila, con un gol sobre la bocina (10-10), alimentó la esperanza de un punto que habría aliviado la presión. Pero Alessandro Carnesecchi, portero italiano, desató su mejor versión para devolver la ventaja a su equipo (10-11). La última posesión española, ahogada por la defensa transalpina y la actuación magistral de Gianmarco Nicosia, con trece paradas, se estrelló contra la realidad.
La sentencia definitiva llegó con un gol de Stefano Guerrato, que dejó el marcador en 10-12, un resultado que refleja la crudeza de la derrota y la necesidad urgente de reaccionar.

La tabla de clasificación no espera
La derrota no solo supone un duro golpe anímico, sino también un revés en la lucha por las plazas para la Superfinal de Sídney. El camino hacia la cita estival, donde se decidirán los campeones del mundo, se complica de forma significativa. España deberá espabilarse ante Croacia (martes, 14:30) y Estados Unidos (miércoles, 18:45) si quiere mantener vivas sus opciones de clasificar. El margen de error es inexistente.
La cifra habla por sí sola: un 3 de 13 en superioridades numéricas. Un dato que resume la ineficacia española en un aspecto crucial del juego y que, sin duda, deberá ser corregido de inmediato si el equipo quiere levantar cabeza y afrontar los próximos desafíos con la mentalidad ganadora que le caracteriza.
