Eulálio, la sorpresa del giro: vingegaard mordisquea el rosa
El Giro de Italia ha entregado una sorpresa monumental. Afonso Eulálio, lejos de ser un candidato habitual a la general, se ha alzado con la maglia rosa tras una etapa infernal en Corno alle Scale, un espectáculo climático que le ha catapultado al liderato con una ventaja de 2:24 sobre Jonas Vingegaard.
Un cambio de ‘maglia’ en el diluvio
La etapa, decidida bajo una lluvia torrencial, ha sido el detonante de una revolución en la clasificación general. Eulálio, un ciclista que hasta hace poco se perfilaba como un gregario, demostró una tenacidad brutal, luchando contra los pesos pesados del pelotón, incluyendo a Vingegaard, y defendiendo con uñas y dientes su posición en un final de etapa que recordaba a una película de acción.

La presión de vingegaard
El danés, sin embargo, no se dejó intimidar. Con un ‘mordisco’ en la contrarreloj, ha reclamado el liderato y ha puesto a prueba la resistencia de Eulálio. La crono, una prueba de 42 kilómetros que se perfila como un auténtico infierno para los escaladores, será el verdadero banco de pruebas para determinar el futuro de la clasificación general.

Eulálio: ‘no es mi disciplina, pero hay que pelear’
“Luché con el grupo de favoritos, con los hombres de la general, y es una locura… Aún me estoy acostumbrando”, admitió el portugués tras la etapa, mostrando una mezcla de incredulidad y determinación. “Intentaremos encontrar un buen café, y después revisaremos el recorrido con el equipo y afrontaremos la contrarreloj. No es mi mejor disciplina, pero hay que pelear”. La estrategia del equipo, y la valentía individual de Eulálio, parecen ser la clave para mantener la maglia rosa.
La temporada de Eulálio ha sido, hasta ahora, discreta. Su actuación en la crono de Potenza, un recorrido de 12 kilómetros contra el viento, fue una muestra de su potencial, aunque terminó en el puesto 122. Ahora, se enfrenta a una contrarreloj de 42 kilómetros, una prueba que pondrá a prueba sus límites y su capacidad para resistir la presión de un Vingegaard implacable.
