Falcao, la mala suerte en millonarios: fractura y un calvario médico
El Tigre, Radamel Falcao, se va de nuevo. Esta vez, no por un error táctico o una decisión polémicas, sino por la implacable y frustrante ley de la lesión. El clásico contra el América lo dejó tendido en el Pellegrino, con una fractura en el arco cigomático que lo obliga al quirófano y, probablemente, a abandonar el resto del semestre.
Un ciclo de dolor y desilusión
Millonarios, que soñaba con él como la pieza clave para devolver la gloria al Estadio El Campín, se enfrenta ahora a una realidad amarga: Falcao, desde su llegada en agosto de 2024, ha sido una víctima constante del azar. Más de 150 días de baja, un historial médico que se asemeja a una pesadilla colectiva.

La cuenta de daños: un desfile de lesiones
Empezó con una fractura en el segundo metacarpiano de la mano derecha, 30 días de reposo. Luego, un desgarro en el gemelo que lo alejó de la cancha por 56 días. Un desgarro en el recto femoral anterior lo dejó fuera por 69. Y, para colmo, un “pinchazo” muscular en febrero que lo mantuvo entre algodones durante semanas, complicándose aún más la situación en la Copa Sudamericana.

El impacto en el juego: un liderazgo silenciado
La estadística es brutal: Falcao ha acumulado más tiempo en la enfermería que en la cancha. Con apenas dos goles en este ciclo y una presencia en el vestuario limitada, el debate es inevitable. ¿Es este su paso por Millonarios un fracaso deportivo? Algunos defienden su liderazgo, su valor comercial, pero la verdad es que la inversión económica no se ha traducido en resultados en la tabla de posiciones. El equipo, en deuda con sus hinchas, siente la ausencia de una referencia en el área.
El futuro, incertidumbre en bogotá
La cirugía en el pómulo representa un nuevo obstáculo en una carrera que ya se encuentra en sus etapas finales. La recuperación no solo implica la consolidación ósea, sino también una adaptación psicológica, algo fundamental para un delantero de su talla. Lo que nadie cuenta es que cada lesión desgarra no solo su cuerpo, sino también sus sueños. Millonarios, por ahora, se aferra a la esperanza, pero la incertidumbre reina en la sede deportiva. El equipo deberá afrontar el cierre de la liga sin su máxima estrella, esperando que esta última “mala suerte” sea, finalmente, la última.