Finalíssima se esfuma: españa ajusta el rumbo hacia el mundial
La Federación Española de Fútbol y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no llegaron a un acuerdo, lo que ha provocado la cancelación de la esperada Finalíssima. Un revés que obliga a Luis de la Fuente a reordenar su planificación previa al Mundial de Catar, con la urgencia de evaluar caras nuevas en el mes de marzo.

España se prepara para el mundial con ajustes de última hora
La reprogramación del calendario presenta una oportunidad para que jóvenes promesas como Joan García, Cristian Mosquera, Víctor Muñoz y Ander Barrenetxea demuestren su valía. El 27 de marzo, España se enfrentará a Serbia en La Cerámica, un partido que reemplaza a la Finalíssima y servirá como primera prueba para el seleccionador.
El encuentro contra Serbia, un rival que España goleó en la fase de grupos de la Nations League en octubre de 2023 (resultado final: 3-0, con goles de Aymeric Laporte, Álvaro Morata y Álex Baena), se disputará en sustitución del duelo con Argentina. La decisión de la FIFA, motivada por complicaciones logísticas, trasladó el partido originalmente programado en Qatar al RCDE Stadium.
Otro amistoso, el contra Egipto, también sufrió un cambio de sede. Inicialmente previsto en Qatar, el partido se celebrará en el RCDE Stadium, pero sin la presencia de Mohamed Salah, lesionado y recientemente anunciado como nuevo jugador del Liverpool. El último encuentro entre ambas selecciones data de junio de 2006, con victoria española gracias a goles de Raúl y David Villa. Casi dos décadas separan aquel resultado de la actual realidad.
El equipo de Luis de la Fuente se encontrará con un Egipto que regresa a un Mundial tras su ausencia en Catar y que llega en buena forma tras ser semifinalista de la última Copa África. Las casas de apuestas, conscientes del parón que supone esta fecha FIFA, han ajustado las cuotas.
La cancelación de la Finalíssima, aunque inesperada, abre la puerta a nuevas opciones y a una evaluación más exhaustiva del plantel. De la Fuente tendrá que decidir qué jugadores se ganan un puesto en la lista definitiva de 26 para el Mundial. La presión es alta, el tiempo apremia y el futuro de la selección depende de las decisiones que se tomen ahora.
