Fútbol al filo del siglo xxi: ifab cambia las reglas del juego en el mundial
El Mundial de Qatar
2022 arranca con un cambio radical en el reglamento del fútbol. La International Football Association Board (IFAB) ha implementado una batería de medidas destinadas a frenar las interrupciones, castigar conductas antideportivas y, lo más controvertido, corregir errores en el VAR.
Un nuevo orden en el campo: saques, sustituciones y el var a prueba de fuego
La prioridad, según avanza Collina, es purgar el juego de las pausas innecesarias. Se han endurecido las sanciones para los saques de puerta y banda, introduciendo un límite de 5 segundos para su ejecución. Un reloj constante ahora vigila cada balón que abandona el terreno, eliminando la dilación flagrante que ha plagado tantos encuentros.
“Nuestro objetivo es eliminar, en la medida de lo posible, las interrupciones del partido”, declara Collina. “Ya introdujimos la regla de los 8 segundos para los porteros la temporada pasada y creo que estarán de acuerdo en que funcionó muy bien. Apenas se vieron saques de esquina concedidos por exceder ese tiempo”, añade.
Pero la revolución no se limita a la ejecución de los saques. La FIFA ha impuesto un límite de 10 segundos para las sustituciones, una medida ya probada con éxito en la MLS. Si los jugadores reemplazados no abandonan el campo en el plazo estipulado, la sustitución se anula, penalizando al equipo infractor. Un sistema draconiano, sin duda, pero que busca frenar las interrupciones constantes que desentonan con el ritmo del juego. La regla, tal y como se establece, es inflexible: si se incumplen los 10 segundos, la sustitución se cancela, y el jugador que debía ser reemplazado, aun así, debe abandonar el campo. Esta medida busca evitar situaciones de holgura y maximizar la eficiencia en la gestión del tiempo.
El VAR también recibe un importante impulso. La IFAB ha ampliado las situaciones en las que el videoarbitro puede intervenir, permitiendo la corrección de errores en la segunda amarilla de un jugador, la identificación de jugadores equivocados y la corrección de córners concedidos erróneamente. Y aquí reside la clave: la revisión se realizará en tan solo 10-15 segundos, priorizando la rapidez y la precisión. La decisión de corregir un error se tomará antes de que el balón salga en sauta, preservando la integridad del partido.
“Lo que queremos es que los jugadores se abstengan de hacer eso. Cubrirse la boca cuando se habla durante una confrontación no es algo involuntario. No es algo que ocurra por accidente o por instinto. Un jugador lo hace porque decide hacerlo. Por tanto, si los jugadores saben que taparse la boca en ese tipo de situaciones constituye una infracción o una conducta que no se desea ver, esperamos simplemente que dejen de hacerlo. Es así de simple”, afirmó Collina. Una norma que, aunque pueda parecer excesivamente punitiva, busca restablecer el decoro y el respeto en el césped.
Las protestas contra las decisiones arbitrales también serán castigadas con una tarjeta roja. La FIFA no tolerará la insubordinación, recordando la polémica de Senegal en la final de la Copa África. Finalmente, se han añadido pausas de hidratación en cada mitad del partido y los árbitros explicarán las decisiones del VAR, garantizando una mayor transparencia y comprensión para los aficionados.
En definitiva, el Mundial de Qatar 2022 presenciará un fútbol más riguroso, más eficiente y, sin duda, más rápido. Un cambio de paradigma impulsado por la IFAB que, sin duda, dejará su huella en la historia del deporte.
