Italia azzurra, a prueba: debut con puerto rico en busca del mundial
San Juan (Puerto Rico) – La selección femenina italiana de baloncesto afronta una prueba de fuego en su camino hacia el Mundial de Alemania 2025. Tras el bronce europeo, las azzurras buscan consolidar su buen momento en un torneo de clasificación donde la participación en el campeonato mundial se había perdido hace 32 años.
La selección busca un nuevo impulso
El equipo, prácticamente intacto del que obtuvo el bronce en el Europeo, se enfrenta a un calendario apretado: cinco partidos en siete días que determinarán si conseguirá un billete a la cita orbital. La presencia de Martina Kacerik, que reemplaza a Stefania Trimboli, es la única novedad en el grupo.
“Esta squadra è perfetta nelle cose importanti”, afirmó Capobianco en el pre-torneo, enfatizando el espíritu de equipo y la capacidad de conectar con el público. El objetivo no es solo llegar al Mundial, sino reafirmar su identidad y el atractivo del baloncesto femenino italiano.

Un rival de alto nivel
El debut contra Puerto Rico, una selección local con aspiraciones, será el primer paso en un grupo que también incluye a Estados Unidos, Nueva Zelanda, España y Senegal. La intensidad del calendario exige una rápida adaptación y la capacidad de mantener la concentración durante todo el torneo.
Zandalasini, la estrella del equipo, ha superado recientes problemas físicos y se muestra confiada. “El bronce nos da confianza”, declaró la base, consciente de la exigencia de los próximos días. La solidez defensiva, un aspecto que mejoró notablemente en el último año, es otro punto fuerte del conjunto.
Capobianco ha fomentado un ambiente de libertad dentro del equipo, donde cada jugadora puede aportar su talento. El objetivo es que el grupo se sienta cómodo y pueda desplegar su juego sin restricciones. El equipo ha tenido un buen entreno previo al viaje, con la mirada puesta en lograr un buen desempeño.
El calendario de Italia incluye también partidos contra Nueva Zelanda, Estados Unidos, España y Senegal. La experiencia del torneo amistoso contra España, donde cayeron por 16 puntos, sirve como recordatorio de la dificultad. Las otras selecciones, aunque menos conocidas, son equipos físicos y competitivos.
El equipo italiano no busca solo la clasificación; aspira a dejar una huella en el baloncesto mundial. La sensación que se respira es de un equipo con hambre y listo para demostrar su valía.
La experiencia de Mariella Santucci, por ejemplo, refleja la cohesión del equipo: “Podemos ser nosotras mismas dentro del grupo”. La clave estará en mantener la energía y la concentración a lo largo de los próximos partidos.
El Mundial de Alemania no es solo un objetivo, es una oportunidad para demostrar que el baloncesto femenino italiano ha llegado para quedarse. Y ese es el mensaje que envían desde Puerto Rico.
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