Italia se niega a ceder: el tour de francia 2028 ya tiene fecha marcada
La diplomacia del ciclismo se tambalea. El Tour de Francia, con su habitual estrategia de maniobra, ha anunciado el inicio de su edición de 2028 en Reims, el 24 de junio – una fecha que, según sus propios cálculos, le permite evitar la sombra de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles – y ha desatado una reacción inmediata y desaprobada de Italia.

Un calendario en guerra: bellino denuncia la unilateralidad del tour
Paolo Bellino, consejero delegado del RCS Sport, organizador del Giro de Italia, no se anda con rodeos. “Me parece inapropiado que el Tour anuncie su fecha de salida sin integrarla en un calendario internacional aprobado por la UCI”, declaró a Domestique. La respuesta es clara: el Giro no se moverá. La Grande Boucle, con su afán de controlar el escenario, ignora la necesidad de un acuerdo global, una postura que Bellino califica de “extraña” y “poco democrática”.
La distancia entre el final del Giro, previsto para el 31 de mayo, y el inicio del Tour, el 24 de junio, se eleva a cinco semanas, una brecha que contrasta con las fluctuaciones previas. En 2021, tras los Juegos de Tokio, la diferencia se acortó a apenas cuatro semanas, mientras que en 2018, el Tour retrasó su salida para evitar el Mundial de fútbol, extendiendo el espacio temporal hasta seis semanas.
El Tour de 2028 será el más madrugador desde 1966, cuando arrancó el 22 de junio, coincidiendo con la Festa della Repubblica italiana. Este año, el Giro y el Tour se separan por una diferencia considerable, la mayor en décadas. La presión del Giro para desplazar su inicio una semana más tarde, desde 2027, se basa en la necesidad de proteger el recorrido de la montaña del impacto de la nieve y garantizar la continuidad de la celebración republicana.
Pero la batalla no se limita a 2027. RCS Sport ha reiterado su solicitud a la UCI, esperando que el Giro empiece una semana después, una demanda que, según Bellino, cuenta con el respaldo de la federación. “Tengo mucha confianza porque llevan años diciéndonos que les parece bien”, afirmó con determinación.
El Tour, sin embargo, sigue adelante con su plan, ignorando las objeciones italianas. La estrategia de París es clara: minimizar el choque con los Juegos Olímpicos y asegurar un inicio temprano para maximizar la atención mediática. Una decisión que, para Bellino, representa un acto de unilateralidad que podría tensar las relaciones entre los dos gigantes del ciclismo. La respuesta no se espera: el Giro se mantiene firme, un baluarte en el calendario internacional, y no cederá ni un milímetro.