La real, campeona con el rugido de su afición: un 2026 marcado por el reencuentro

El RCD Stadium se convirtió en un cementerio de aspiraciones. La Real Sociedad, con una décima posición que no reflejaba su potencial goleador, cerró la temporada 2025-26 con un sabor amargo. Una temporada que, paradójicamente, resonará por el estallido de júbilo que inundó San Sebastián tras levantar la Copa del Rey.

Un verano convulso, un arranque de pesadilla

El adiós a Imanol, el arquitecto de los cinco años consecutivos en Europa, fue solo el comienzo. La salida abrupta de Martín Zubimendi, un pilar del banquillo, y la tardanza en la llegada de fichajes estrella como Guedes y Soler, como hiedra que se estira con dificultad, presagiaban un inicio complicado bajo la batuta de Sergio Francisco. La incorporación de Yangel Herrera, con la etiqueta de lesionado desde el primer día, y los problemas físicos de Óskarsson, sumado al conflicto con Sadiq y la decisión de ofrecer Odriozola como opción de cantera, pintaban un panorama sombrío. El equipo txuriurdin tardó hasta la sexta jornada en ver las redes, encadenando seis partidos sin ganar y empatado con el colista, sumiendo al proyecto en una crisis temprana.

La luz al final del túnel: pellegrino y la copa

La luz al final del túnel: pellegrino y la copa

Pero la historia de la Real Sociedad no es la de rendirse. Sergio Francisco, con una tenacidad encomiable, logró revertir la situación, arrancando con tres victorias y un empate en cuatro encuentros. La lesión de Oyarzabal, sin embargo, puso en peligro la remontada, sumiendo al equipo en una racha de tres derrotas consecutivas que desembocó en el cese del técnico. Jon Ansotegi asumió el relevo temporal, preparando el terreno para la llegada de Pellegrino Matarazzo. El cambio de técnico, doloroso para muchos, se tradujo en una reacción fulminante. En LaLiga, cuatro victorias y dos empates sacaron al equipo de los puestos de descenso, metiéndolo en la batalla por Europa. Y en la Copa, la eliminatoria contra el Athletic en Anoeta se convirtió en una épica, llegando a semifinales con la esperanza de disputar una final con público – un sueño largamente evadido en 2021 por la pandemia.

Cartuja, la redención y el regreso a la gloria

Cartuja, la redención y el regreso a la gloria

La final de Copa contra el Atlético de Madrid en La Cartuja fue el clímax de una temporada llena de altibajos. La victoria, con el rugido de su afición en la grada, supuso el regreso a la gloria después de años de espera. El trofeo, levantado en San Sebastián, fue el premio a la perseverancia y la capacidad de reacción. A pesar de la amarga derrota en LaLiga – ocho jornadas sin ganar y la oportunidad perdida de alcanzar el quinto puesto de Champions – el 2026 quedará grabado en la memoria de los aficionados como el año en que la Real Sociedad volvió a ser campeona con la pasión que la define. Una victoria, al fin, que no se logró en un escenario vacío, sino rodeada del clamor y el fervor de su gente.