Lägreid revela el precio personal de su confesión: alimentación y sueño, en ruinas
Sturla Holm Laegreid, la estrella del biatlón noruego, ha revelado los devastadores efectos físicos que sufrió tras admitir una infidelidad durante los Juegos Olímpicos de Mailandia-Cortina 2026. La confesión, que dominó los titulares, tuvo un costo personal que ahora describe como una lucha por comer y dormir.

El peso de la confesión en el cuerpo del atleta
En una entrevista con la emisora pública noruega NRK, el medallista olímpico detalló cómo el estrés emocional tras el escándalo afectó su bienestar físico. “Fue difícil comer y dormir, por eso perdí peso más de lo que debería”, admitió Lägreid, dos semanas después del final de los Juegos.
El atleta, sorprendentemente, logró obtener medallas en todas las disciplinas en las que compitió en Antholz: tres platas y dos bronces. Sin embargo, la revelación pública sigue siendo el recuerdo más persistente de los Juegos. Lägreid, incluso él mismo, se muestra asombrado por su desempeño deportivo a pesar de la tormenta mediática. “Corrí rápido, eso es todo. Demuestra que las cosas no tienen que ser perfectas, pero se puede estar presente en el momento. Lo importante es dar lo mejor de uno mismo en ese instante”, afirmó.
Aunque ha recuperado el apetito, Lägreid reconoce que llega a la siguiente etapa de la temporada de la Copa del Mundo con un déficit físico y unos pocos kilogramos menos. La imagen del biatleta, que se abrió públicamente sobre su vida personal, contrasta con su éxito deportivo. Su testimonio, más allá del ámbito deportivo, plantea interrogantes sobre las presiones que soportan los atletas de élite.
El incidente ha generado controversia, incluso llegando a ser objeto de publicidad por parte de un supermercado sueco. Pero Lägreid, aparentemente, ha encontrado la manera de superar la crisis. “Fue bueno volver a casa y poder comer con tranquilidad”, concluyó el atleta, dejando entrever que, a pesar de todo, la vida continúa.