Larcamón, libre al fin: el sporting despeja dudas y se enfoca en el ascenso
El Sporting de Gijón respira tranquilo. Tras semanas de incertidumbre, Nicolás Larcamón, el técnico argentino, ha obtenido la homologación definitiva de su licencia UEFA. Esto significa que el rojiblanco podrá contar con su entrenador principal desde la primera jornada de la temporada, sin necesidad de soluciones transitorias, un alivio palpable en un cuerpo técnico que ya trabaja a pleno rendimiento.

El largo camino de la homologación
El proceso, aunque rutinario en la mayoría de los casos, se ha demorado debido a los trámites necesarios para convalidar títulos obtenidos fuera del ámbito de la UEFA. A pesar de la amplia trayectoria internacional de Larcamón y su licencia profesional expedida por la Conmebol, las regulaciones burocráticas amenazaban con retrasar su debut oficial en Segunda División. Pero ya quedó atrás, permitiendo al equipo prepararse sin distracciones.
Lo que nadie cuenta es que esta demora no solo afectaba a la planificación táctica, sino también a la moral del vestuario. La incertidumbre sobre quién dirigiría el banquillo generaba un ambiente de tensión innecesaria. Ahora, con Larcamón al mando, el Sporting puede concentrarse en su objetivo principal: el ascenso a Primera División. La dirección deportiva, de hecho, trabaja codo con codo con el técnico para cerrar las últimas incorporaciones y pulir la plantilla.
La pretemporada en Vigo continúa siendo intensa. El equipo rojiblanco está ultimando detalles en su concentración, con un amistoso clave programado para este sábado frente al Celta de Vigo en Vilagarcía de Arousa. El encuentro, previsto para las 19:00 horas, servirá como último test antes del inicio liguero. El retorno a Gijón está fijado para las 22:00 horas, permitiendo a los jugadores descansar y recargar energías.
Pero hay un dato que merece la atención: el club ha cerrado el periodo de renovación de abonos con 21.000 socios. Una cifra sólida que demuestra la fidelidad de la afición, aunque aún lejos del objetivo de 24.000 abonados marcado por la directiva. Las gradas del Molinón, sin embargo, prometen ser una auténtica caldera este curso, impulsando al Sporting en la búsqueda del ansiado ascenso.