Lerma, arquitecto del éxito: título y supervivencia en el filial blanco
Julián López de Lerma se ha convertido en el eje central de un Real Madrid Castilla que desafía las adversidades con una tenacidad poco común. Tras un exitoso paso en el banquillo del Juvenil A, donde forjó un equipo demoledor, el técnico se enfrenta a un reto aún mayor: mantener al filial en la lucha por el ascenso con una plaga de bajas que pondría en jaque a cualquier entrenador.
Ascenso y despedidas: la dualidad del castilla
El domingo fue un día agridulce para López de Lerma. Por un lado, la consecución del título liguero por parte del Juvenil A, equipo que dirigió hasta enero con un registro asombroso de 19 victorias, un empate y solo dos derrotas en 22 partidos, es un testimonio de su capacidad para construir plantillas competitivas. Pero, por otro lado, la victoria del Castilla sobre el Celta Fortuna, segundo clasificado, que lo devuelve a los puestos de promoción, se consigue con una marea de bajas que parecen insuperables.
La lista de ausencias es escalofriante: seis jugadores ante la Ponferradina, siete frente al Arenteiro, nueve contra el Lugo, ocho ante el Zamora, diez contra el Barakaldo y otras cinco en el último encuentro. Un auténtico ejercicio de malabarismo, como bien señala el propio López de Lerma, para mantener al equipo a flote.
César Palacios, el pichichi del filial; Manuel Ángel, capitán y líder en el centro del campo; Fran González, portero titular; y la joven promesa Thiago Pitarch, ya cedido, son solo algunos de los nombres que no estarán disponibles para el técnico en el tramo final de la temporada. La promoción de futbolistas al primer equipo, aunque beneficiosa para la cantera, ha supuesto la pérdida de pilares fundamentales del Castilla.

Old trafford espera: un examen de prestigio
El martes, el Castilla se traslada a Old Trafford para enfrentarse al Manchester United en los cuartos de final de la Premier League International Cup. Un choque de filiales de primer nivel, donde se espera un espectáculo de alto voltaje. El balance de López de Lerma al frente del Castilla, tres victorias, seis empates y tres derrotas en doce partidos, es, teniendo en cuenta las circunstancias, más que notable.
La recuperación del delantero Rachad Fettal, el fichaje estrella del Castilla en verano y que ya vio algunos minutos ante el Celta tras una larga ausencia, podría ser un punto de inflexión en la recta final. El joven delantero aporta una velocidad y desborde que podrían ser decisivos en la fase decisiva de la temporada.
Pero la prioridad ahora es el partido de Mánchester. El objetivo es claro: avanzar en la competición y seguir luchando por los puestos de ascenso en Liga. La capacidad de Lerma para exprimir al máximo los recursos que tiene a su disposición será determinante. Aún así, lo que realmente distingue a este Castilla no es su plantilla, sino la mentalidad de lucha inculcada por su entrenador: una combinación letal en el fútbol moderno.
La solidez defensiva y la efectividad a la contra, combinadas con una pizca de suerte, podrían ser la clave para alcanzar los puestos de playoff. La temporada ha sido dura, pero la perseverancia de López de Lerma y su equipo les ha mantenido en la pelea. Y, como bien se sabe, en el fútbol, la esperanza es lo último que se pierde.
