Levante, al fin, despierta: espí lidera la remontada y dos victorias seguidas

El Levante, tras 16 partidos de espera, ha explotado con una contundencia inesperada. Dos victorias consecutivas, ante el Real Oviedo y Getafe, demuestran que el equipo de Orriols ha encontrado la fórmula para romper su sequía. Y el motor de esta resurrección es, sin duda, Carlos Espí.

El delantero valenciano, un torbellino letal

Espí ha sido la pesadilla de las defensas rivales, anotando ocho goles esta temporada en Primera División. Un promedio de un tanto cada 94 minutos, el tercero mejor de la Liga, solo superado por Óskarsson y Stuani. Un rendimiento que lo coloca en un nivel superior, demostrando una capacidad goleadora que lo convierte en un activo inestimable para el equipo. Su intuición para encontrar la portería es, sencillamente, asombrosa.

Más que un gol, una señal de esperanza

Más que un gol, una señal de esperanza

El tanto ante el Getafe, un 1-0 que levantó un clamor en el Ciutat de Valencia, no fue solo un gol. Fue una declaración de intenciones, una muestra de la fe que el equipo tiene en sí mismo y en su afición. Espí mismo lo reconoció: “Hoy era muy importante el gol, pero con nuestra afición y con el trabajo que hemos hecho durante la semana era muy importante. Ha sido un partido muy complicado y consistía en intentarlo e intentarlo hasta conseguir la victoria”.

Datos que hablan por sí solos

Datos que hablan por sí solos

Lo sorprendente es que, cada vez que Espí marca, el Levante nunca pierde. Seis partidos esta temporada, seis victorias. Una racha que refleja su impacto directo en los resultados del equipo. Con 4 victorias y dos empates, el Levante demuestra, una vez más, su fortaleza en casa, acumulando 17 puntos en el Ciutat de Valencia. Una cifra que habla por sí sola y que subraya la importancia de Espí en este proyecto. El equipo se mantiene firme en su objetivo de evitar el descenso, y cada gol de Espí se convierte en un paso más hacia ese objetivo.