Madrid al filo de la navaja: ¿final four o decepción?
El Real Madrid se enfrenta a una semana de infarto. Dos partidos, dos rivales de altura (Olympiacos y Fenerbahçe) y la sombra de perder la ventaja de campo en los playoffs de la Euroliga. Un escenario que, paradójicamente, le resulta más hostil que su propio Palacio.
La pesadilla de los finales apremiantes
Las estadísticas son implacables: cinco derrotas por la mínima en partidos fuera de casa. Vitoria (-2), Kaunas (-2), Atenas con el Panathinaikos (-1), Mónaco (-5), Maccabi en Belgrado (-1), París y Múnich (-6). No es solo una cuestión de azar, aunque Scariolo reconoce la influencia de decisiones arbitrales y errores puntuales. Lo que realmente preocupa es la incapacidad de cerrar los encuentros cuando el triunfo está a un suspiro. Esa falta de mordiente en los últimos compases, esa incapacidad de rematar la faena, se ha convertido en una constante que amenaza con descarrilar sus aspiraciones europeas.
“Hay una serie de factores que analizamos al cien por cien, pero al final, la concentración en la cancha es lo que marca la diferencia. La comunicación, la atención, la determinación… son elementos que escapan al entrenador”, lamentaba el técnico italiano, consciente de que no hay “mando a distancia” para controlar el nerviosismo de sus jugadores en los momentos decisivos.

Lyles y maledon, el retorno en un momento crítico
La buena noticia es la recuperación de Lyles, aunque el ala-pívot canadiense no llega al 100% físicamente. Su reaparición, junto a la de Maledon (que jugó con problemas en Vitoria y descansó en Liga Endesa), aporta opciones a un equipo que necesita recuperar su equilibrio. Pero, ¿serán suficientes para cambiar la tendencia en el infierno del Pireo y ante un Fenerbahçe que también está a un nivel altísimo?
Scariolo, sin embargo, insiste en la necesidad de mantener la calma y la concentración. “Llevan tiempo jugando juntos la mayoría de los jugadores, con el mismo entrenador. Juegan muy bien a baloncesto, tienen grandes individualidades y, lo más importante, sentido de equipo. El objetivo es ir a jugar con la misma actitud que hemos tenido fuera de casa en los últimos meses, pero siendo más acertados en los finales”, sentenció. Pero la realidad es que el Madrid se jugará mucho más que puntos en esta semana. Se jugará la credibilidad, el derecho a soñar con Atenas y, posiblemente, la continuidad de algunos de sus jugadores.
El Olympiacos, segundo clasificado con 14 victorias y 3 derrotas en casa, es un rival temible. El Valencia Basket es el único otro equipo que ha ganado en el Palacio, una fortaleza donde el Madrid impera con 17 victorias y tan solo una derrota. La estadística habla claro: el Madrid debe encontrar la fórmula para evitar que la historia se repita y transformar su pesadilla visitante en una victoria que impulse su camino hacia la Final Four.
La cifra que define la crisis del Madrid fuera de casa es clara: 5 derrotas por un margen de 1 a 5 puntos. Una fragilidad que, si no se corrige, condenará al equipo a una decepcionante eliminación.
