Nianzou, el fantasma de la giralda: sevilla lo vende a precio de saldo para sobrevivir
Tanguy Nianzou, el centrocampista francés que pareció condenado al olvido en Nervión, se prepara para una salida sorprendente. El Sevilla, al borde del abismo salarial, ha decidido sacrificar su gran inversión para evitar la quiebra.
Una venta forzada por la necesidad
El defensor, que no ha pisado el césped en la pretemporada a las órdenes de García Plaza, ha sido autorizado a buscar un nuevo destino. La estrategia es clara: renunciar a cualquier traspaso, incluso a cambio de una carta de libertad, si eso alivia la carga económica que asfixia al club. Una decisión arriesgada, sí, pero que podría convertirse en el primer gran triunfo del verano para José Ignacio Navarro.
La cifra es brutal: más de 8 millones de euros anuales, un gasto que supera con creces el coste conjunto de las cuatro incorporaciones realizadas hasta la fecha, cerca de los 7 millones. El Sevilla ha llegado a un punto crítico, donde la supervivencia financiera supera cualquier aspiración deportiva a corto plazo.

El precio de la debacle
La salida de Nianzou, considerada por muchos como el mayor error en la historia reciente del club, supone un alivio, aunque temporal. Su rendimiento, plagado de lesiones y con apenas un centenar de partidos disputados en las últimas cuatro temporadas, ha encarecido su valor hasta límites insostenibles. El club, con la astucia de Navarro, intentará pactar un finiquito reducido, apelando a su bajo rendimiento y a las múltiples dolencias que han truncado su carrera en España.
Pero la operación no será sencilla. Los pretendientes exigirán, como es habitual, un reconocimiento médico exhaustivo para desvanecer cualquier duda sobre su fragilidad física. Ningún equipo dispuesto a asumir el riesgo de un jugador tan lesionado pagará un sueldo comparable al que percibe en el Sevilla. La realidad es que la oferta, si llega, deberá ser significativamente inferior al coste que representa su contrato.

El fantasma de francia
Por ahora, el regreso al fútbol francés parece ser la opción más atractiva para el defensa. La decisión final, sin embargo, dependerá de la oferta que reciba y de la capacidad del Sevilla para negociar un acuerdo satisfactorio. La salida de Nianzou, sea como sea, marcará un nuevo capítulo en la historia del club, un capítulo que, esperemos, signifique un respiro financiero y un nuevo impulso para el proyecto deportivo. Una estrategia audaz, sin duda, pero necesaria para evitar el naufragio.
