Osasuna b, con yoldi, ahoga al arenteiro y rompe la sequía
Un gol en el minuto 72 de Ander Yoldi permitió a Osasuna B derrotar al CD Arenteiro, poniendo fin a una espantosa racha de nueve partidos sin ganar. Un encuentro áspero, a ritmo de segundos balones y con la tensión palpable de ambos equipos, se resolvió en el Tajonar.
Un partido de nervios y orden rojillo
La afición local se vio envuelta en un ambiente cargado de expectación. Osasuna B, herido tras dos derrotas consecutivas, salió al campo con la clara intención de controlar el espacio y evitar cualquier concesión. Santiago Castillejo apostó por un 5-3-2, una formación defensiva que priorizaba la solidez y la contención.
El Arenteiro, por su parte, se plantó con un 4-2-3-1, buscando instalarse en el centro del campo con Chuca y Dani González. Sin embargo, la falta de precisión en las transiciones y el férreo marcaje del filial rojillo, liderado por Muria Auria, impidieron que el Arenteiro creara oportunidades claras.
El gol de Yoldi, que entró desde el banquillo, fue el detonante. Un zarpazo que desató la euforia en el Tajonar y sumió al Arenteiro en la desesperación. El filial rojillo, con una efectividad implacable, consiguió un partido corto, vivo hasta el final y con un resultado que le permite respirar de nuevo.

Detalles clave del enfrentamiento
El árbitro Ibáñez Juárez amonestó a Auria, Espejo y Arroyo del lado del Promesas, mientras que López recibió su cartulina amarilla por el Arenteiro. El marcador final, 1-0, refleja la superioridad táctica y la determinación de Osasuna B. Un triunfo necesario para recuperar la confianza y afrontar con garantías el resto del curso.
La victoria es un soplo de aire fresco para el filial rojillo, que demuestra que, a pesar de las dificultades, cuenta con talento y ambición para competir a un alto nivel. El Tajonar vibró con el gol de Yoldi, un auténtico héroe de la tarde. El Arenteiro, por su parte, deberá analizar sus errores y buscar soluciones para romper su mala racha. El juego fue, en definitiva, una lucha por el control y la posesión, con una intensidad que no dejó títere en mano. Un partido que quedará grabado en la memoria de los aficionados rojillos como un triunfo merecido y necesario.