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Raíllo, el capitán herido: mallorca se queda sin su muro en la batalla por la permanencia

La sala de emergencias ha ganado otra víctima: Antonio Raíllo, el corazón y el músculo de la defensa del Mallorca, se someterá a una operación en Barcelona este martes. Una rotura en el tobillo izquierdo, la consecuencia de una temporada marcada por el dolor y la sobreactuación, pone en serio peligro la permanencia del equipo balear. La noticia golpea como un mazazo en un momento crítico.

La defensa del mallorca, a la deriva en el peor momento

La defensa del mallorca, a la deriva en el peor momento

Diez temporadas defendiendo la camiseta vermellona, una década de sacrificio y entrega que culmina en este amargo desenlace. Raíllo, el capitán, el símbolo, el jugador con más minutos en la Liga – 2.032, para ser exactos, repartidos en 23 partidos como titular – se desvanece en el peor momento posible. Con solo ocho jornadas por delante, la defensa del Mallorca se ve ahora desprovista de su eje vertebral, agravado por la suspensión de Valjent por acumulación de amarillas.

El domingo, Son Moix acogerá un Rayo Vallecano que no precisamente regalará piedad. Y lo hará ante un Mallorca sin sus dos centrales indiscutibles, un panorama que desespera a Aiegi y complica las opciones de certificar la salvación. La cifra habla por sí sola: Raíllo ha sido capaz de jugar infiltrado, con una máscara tras una fractura de pómulo, hasta con una luxación de clavícula. Pero su tobillo, al fin, ha dicho basta. Un cuerpo que ha resistido tanto, ha llegado a su límite.

Lo que nadie cuenta es el precio que Raíllo ha pagado por esta entrega. Una temporada en la que ha sido, a menudo, el único muro sólido en una defensa irregular. Y ahora, cuando más se le necesita, se marcha a la enfermería, dejando un vacío enorme en el vestuario y en el campo. La operación, según el comunicado oficial, “dependerá de su evolución”, pero las esperanzas de verlo volver a jugar esta temporada se desvanecen con cada minuto que pasa.

El Mallorca pierde a su líder, a su baluarte. Y la permanencia, que ya era una batalla cuesta arriba, se antoja ahora una gesta casi imposible. La pregunta que flota en el aire no es si Raíllo volverá a jugar, sino si el Mallorca podrá sobrevivir sin él.