Real madrid: mbappé no desata la magia y el bayern acecha
El tropiezo en Mallorca, con una derrota 2-1, ha dejado al Real Madrid con la soga al cuello antes de la ida de los cuartos de final de la Champions frente al Bayern. La salida a la lona en la isla no solo complica las aspiraciones liguera, sino que también genera serias dudas sobre el estado de forma del equipo de Arbeloa de cara al choque decisivo del Bernabéu.
La frustración de mbappé: un espejismo en ataque
El regreso de Mbappé al once inicial, después de superar su lesión de rodilla, era una bocanada de aire fresco para la afición madridista. Sin embargo, el delantero francés, a pesar de mostrar destellos de su vieja figura en la primera mitad, se vio incapaz de materializar las oportunidades que tuvo. La frescura física, evidente en sus movimientos, no se tradujo en goles, una carencia que pesa demasiado en un equipo con aspiraciones europeas. Su conexión con Vinicius, que entró en la segunda parte, resultó más bien intermitente, lejos de la fluidez que se esperaba.
Pero hay un detalle que preocupa: la incapacidad del equipo para generar fútbol con el galo en el campo. El Madrid, desdibujado en la segunda parte, evidenció una falta de ideas y una dependencia excesiva de la individualidad de Mbappé, que, a diferencia del primer tiempo, se apagó junto al resto de sus compañeros.

Bellingham: ¿a tiempo para el bernabéu?
Arbeloa, consciente de la importancia del partido contra el Bayern, le dio minutos a Bellingham en la segunda parte, pero las sensaciones no fueron las mejores. El inglés, aún lejos de su óptimo nivel tras su lesión, bajó en ocasiones para intentar organizar la salida del balón, una tarea que no le resulta natural y que restó verticalidad al ataque madridista. La gestión del técnico inglés se antoja crucial: ¿estará el inglés en plena forma para el Bernabéu o deberá recurrir a Pitarch o Güler?
La defensa de Arbeloa, tajante en rueda de prensa, no dejó lugar a dudas: “Los jugadores tienen que entender que sin el 200% no íbamos a ganar”. Una declaración que, más allá de la lógica, revela una profunda preocupación por la actitud y el compromiso del equipo en un partido clave.
Vinicius, suplente tras los amistosos con Brasil, no logró revertir el rumbo del partido. Sus intentos de desborde se encontraron con la férrea defensa del Mallorca, y su conexión con Mbappé resultó insuficiente para desbloquear el choque. La figura de Valverde y Tchouaméni, fijos en el centro del campo, se antoja vital para frenar la maquinaria bávara. El Real Madrid llega al Bernabéu con la necesidad imperiosa de recuperar su mejor versión, consciente de que el Bayern no perdonará una nueva muestra de debilidad.
La cifra habla por sí sola: dos derrotas en los últimos tres partidos de Liga. Una dinámica preocupante que obliga al Real Madrid a reaccionar con urgencia si quiere seguir soñando con la Champions.
