Reedie, el arquitecto de londres 2012, fallece a los 84 años

Craig Reedie, figura clave en el deporte británico y un hombre indispensable en la gobernanza olímpica, ha fallecido a los 84 años. Su legado, vasto y multifacético, abarca desde la cancha del bádminton hasta la dirección del Comité Organizador de los Juegos de Londres 2012, pasando por su controvertido mandato en la Agencia MundialAntidopaje (AMA). Un adiós a un personaje que, para bien o para mal, dejó huella.

De la cancha a la alta política deportiva

Reedie no fue simplemente un administrador. Fue un deportista de élite, representando a Gran Bretaña en los Juegos de Roma 1960. Pero su verdadera vocación, quizás, residió en la gestión y la promoción del deporte. Su ascenso en el mundo del bádminton, culminando con la presidencia de la Federación Internacional en 1981 y la inclusión de este deporte en los Juegos de Barcelona 1992, es testimonio de su habilidad para tejer alianzas y defender sus intereses. La inclusión del bádminton en Barcelona, un hito que impulsó su popularidad a nivel mundial, es quizás su logro más visible en este ámbito.

Su paso por el Comité Olímpico Internacional (COI), desde 1994, consolidó su posición en la élite del deporte mundial. Durante dos décadas, intervino en comisiones clave, desde marketing hasta la evaluación de candidaturas olímpicas para Pekín 2008 y Río 2016. Su labor no siempre fue fácil; su papel en la coordinación de los Juegos de Atenas 2004 y Pekín 2008 exigió una capacidad de gestión y negociación excepcionales.

Un mandato en la ama marcado por la controversia

Un mandato en la ama marcado por la controversia

Pero el momento más turbulento de su carrera llegó al frente de la AMA, en 2013. Asumió el cargo en un contexto ya complicado, pero la explosión del escándalo de dopaje sistemático en Rusia, con pruebas que apuntaban a manipulación estatal, lo convirtió en el blanco de las críticas. La gestión de Reedie en la AMA, con sus vacilaciones y aparente indulgencia hacia Moscú, generó fuertes críticas por parte de atletas y organizaciones antidopaje. La cifra de más de 1000 atletas rusos implicados en programas de dopaje durante su mandato es una mancha imborrable en su historial.

A pesar de la controversia, Reedie fue reconocido con el título de Sir por la corona británica y el COI le otorgó la Orden Olímpica en 2023. Un reconocimiento a sus décadas de servicio al deporte, aunque también una aceptación de su complejidad y de las sombras que ensombrecieron algunos de sus logros. Su legado es, en definitiva, una compleja mezcla de éxitos y fracasos, de visión y controversia, que lo convierte en una figura inolvidable del deporte moderno.

Su fallecimiento, a los 84 años, deja un vacío en el mundo del deporte, pero también abre un debate sobre la responsabilidad de los líderes deportivos en la lucha contra el dopaje y la necesidad de transparencia y rigor en la gobernanza del deporte. La pregunta que queda en el aire, y que el mundo del deporte debe afrontar, es si el legado de Reedie servirá como una lección para evitar que se repitan los errores del pasado.