Sainz, al filo del abismo: ‘la última vez que sufrí al máximo’
Carlos Sainz se aferró a un último intento al límite en Q2, pero la frustración lo embargó al ver que se quedaba a 0.021 de colarse a la siguiente fase. Un dato que, según sus propias palabras, podría ser la última vez que experimente sufrimiento extremo en una sesión de clasificación.
Un fin de semana convulso, un futuro incierto
La ironía no lo pilla desprevenido: tras un contravolante final, Sainz niega haber perdido tiempo en esa última vuelta. Reconoce que se jugó demasiado en la entrada de la curva, sacrificando la salida, pero insiste en que fue la única vuelta en la que realmente encontró ritmo. El piloto español lamenta las dificultades previas con los reglajes del FW48, que le han privado de las sesiones libres 1 y 2, y que le han impedido desarrollar el potencial del coche.
“Hasta entonces he estado sufriendo mucho con los reglajes y con el balance del coche. Seguro que con estos coches perderte libres 1y luego encima tener problemas en libres 2 no ayuda. Pero bueno, lo importante es que al final con tres juegos de gomas nuevas he podido coger ritmo y cuando contaba, he hecho la vuelta que tocaba, aunque desgraciadamente no es suficiente para pasar”, confiesa con un matiz de decepción. Sin embargo, destaca el buen nivel de clasificación que está mostrando, superior al de las últimas temporadas, y se muestra optimista sobre las mejoras que esperan recibir en Silverstone.
“Sí, está siendo un año bueno en cuanto a nivel de clasificación estoy seguro a un nivel muy alto. De los años en los que estoy más arriba a la hora de sacar el máximo ritmo del coche a una vuelta. En carrera también, aunque este fin de semana estoy sufriendo mucho en ritmo, así que mañana igual me toca sufrir. Pero son cosas que tendré que aprender mañana a ver qué es lo que pasa y espero que el coche haya mejorado y poder esperar a esas mejoras de Silverstone, que que nos vuelvan a poner en posiciones de pelear por algo más que la Q2”.

Peso y silverstone: la esperanza de williams
La reducción de peso del FW48, anunciada para Silverstone, representa un rayo de esperanza. “Se adelgaza un poco, pero no lo suficiente. Para que adelgace hay que esperar a la segunda parte temporada”, explica Sainz. Las nuevas piezas que Williams espera recibir en casa, en Austria, podrían ser el catalizador para superar este período de sufrimiento. “En el sentido de luchar por estar en Q2, espero que sí. Y si no, mala señal”, sentencia con una leve sonrisa.
A pesar de la frustración, Sainz se muestra pragmático. “La carrera del domingo se plantea como un día para pasarlo y aprender los ritmos de carrera con el calor. Compararme un poco con Alex, que creo que está yendo muy rápido en ritmo de carrera y divertirme peleando con él y pasar página lo antes posible. Si se retiran siete, puntuaremos,,,”, concluye, dejando claro que, aunque el objetivo de Q2 se esfumó, la batalla por los puntos sigue siendo una prioridad. La temporada, al parecer, aún le depara sorpresas, pero la clave estará en la capacidad de Williams para desbloquear el potencial del FW48. Y, sobre todo, en el sufrimiento que aún deberá soportar.”n
