Sánchez destapa la herida: levante, en la cuerda floja y con la sensación de que algo no salió bien

El presidente del Levante, Pablo Sánchez, ha desgranado una jornada que, según califica, ‘no ha sido una buena’. Ante DAZN, la imagen del equipo granota es la de un barco a la deriva, con la clasificación deslucida y la sensación palpable de que, en algunos partidos, no se dio todo lo que estaba en juego.

Una jornada que ‘no entiende’ y una acusación velada al atleti

Una jornada que ‘no entiende’ y una acusación velada al atleti

La clasificación, comprometida, es la primera señal de alarma. Pero Sánchez no se ha limitado a señalar los resultados negativos. Ha lanzado una crítica, casi sutil, al Atlético de Madrid por su alineación en el Sánchez-Pizjuán. ‘Hay equipos que no han jugado con sus mejores jugadores’, ha dicho, dejando entrever una frustración por lo que considera una falta de compromiso en la lucha por la permanencia. El Atlético, rival directo del Levante, presentó una alineación que, según el mandatario del equipo albayadino, no reflejó la intensidad que se requiere en estas circunstancias.

Sánchez ha admitido que el equipo se siente ‘perjudicado’. Reconoce que el fútbol es impredecible y que cualquier resultado es posible, pero no se corta un pelo al señalar que, en algunos casos, la igualdad de fuerzas no ha estado presente. ‘Hay partidos en los que las fuerzas no estaban igualadas’, ha reconocido, dejando claro que la sensación es de que se ha perdido algo en algunos encuentros clave. No es una queja directa, sino una observación sobre la dinámica del juego y la necesidad de darlo todo, ‘la carne de asador’, como él mismo lo ha expresado, en cada partido. Es una declaración potente, que plasma la tensión y la incertidumbre que se vive en El Escadón.

‘Estamos peleando, dejándonos la piel’, ha insistido Sánchez, pero también ha reconocido que la jornada ha puesto de manifiesto la fragilidad de la situación. El Levante, con 10 jornadas restantes, se enfrenta a un reto hercúleo. La presión es máxima y la necesidad de ganar es urgente. Y, aunque admite que ‘la gente dirá que ahora lloran porque hubiesen hecho los deberes’, Sánchez se resiste a la idea de que la situación se pueda achacar a una falta de planificación. El trabajo duro y la pasión son, según él, los únicos ingredientes que pueden salvar al Levante de la espiral descendente. La realidad, sin embargo, es que la situación es delicada y la victoria en el Sánchez-Pizjuán ante el Getafe será un primer paso, seguramente crucial, para intentar cambiar el rumbo.