Seixas desata la itzulia: el ciclismo francés irrumpe con fuerza
Bilbao ha vibrado hoy al ritmo del ciclismo. Paul Seixas, el joven prodigio francés, ha impuesto su ley en la contrarreloj inaugural de la Vuelta al País Vasco, dejando atrás a los favoritos y anunciando una carrera que promete emociones fuertes. La victoria, con un margen ajustado pero contundente, marca su tercer triunfo profesional y lo coloca como un serio aspirante al maillot amarillo.

El alto de santo domingo, un primer filtro
La prueba ha arrancado con una exigente contrarreloj de 13,8 kilómetros, un trazado que rápidamente puso a prueba a los ciclistas. El Alto de Santo Domingo, con su rampas pronunciadas, se convirtió en el primer filtro, donde nombres como Ion Izagirre y Markel Beloki, leyendas del ciclismo vasco, se mostraron competitivos en los primeros compases. La afición local, entregada como siempre, animaba a sus ídolos, creando una atmósfera electrizante.
Pero la provisional alegría del ciclismo español se desvaneció rápidamente con la llegada de Primoz Roglic. El esloveno, uno de los grandes favoritos a la victoria final, pulverizó los tiempos parciales, demostrando su impecable estado de forma. Un golpe de efecto que obligaba a los demás contendientes a redoblar el esfuerzo.
Seixas, imparable desde el primer intermedio
A partir de ahí, la carrera se centró en el desempeño de Paul Seixas. Desde el primer punto intermedio, el ciclista francés demostró una superioridad abrumadora, manejando el esfuerzo con una precisión asombrosa. Su ritmo constante y su potencia en la subida le permitieron distanciarse progresivamente de sus rivales, consolidando su posición de liderazgo. La recta final, con sus rampas superiores al 19%, fue el escenario de su consagración: un sprint final de infarto que selló su victoria con una ventaja de 28 segundos sobre Roglic y 33 sobre Florian Lipowitz.
El UAE Emirates tampoco quiso quedarse fuera de la pelea. Großschartner y McNulty, con una actuación sólida, lograron colocarse entre los mejores, añadiendo intensidad a una crono que se vivía al límite. Pero la atención se centraba en la actuación de Juan Ayuso, que regresaba a la competición tras una dura caída en la París-Niza. El joven talento alicantino, fiel a su estilo explosivo, se lanzó a la contrarreloj con la determinación de recuperar terreno.
A pesar de su esfuerzo, Ayuso y Del Toro no pudieron contener el ritmo implacable de Seixas. El español cedió 1’16” y el mexicano, 50”, confirmando la superioridad del ciclista francés. Mikel Landa, corriendo en casa, completó una actuación digna, aunque no suficiente para amenazar el liderato de Seixas, a tan solo 56 segundos de él.
La Itzulia ha comenzado con una declaración de intenciones: el ciclismo francés ha llegado para quedarse. Paul Seixas, con su victoria en la contrarreloj, se erige como el hombre a batir, pero la carrera aún es larga y los rivales no se lo pondrán fácil. La Vuelta al País Vasco promete ser un espectáculo inolvidable, un duelo de titanes en un escenario único.