Sevilla, al borde del precipicio: un gol de sánchez evita el descenso tras una batalla épica

El Sevilla FC, aferrado a la vida por los pelos, logró una victoria agónica sobre la Real Sociedad (1-0) que le permite salir de la zona de descenso, pero con la sensación de que la lucha por evitar el estallido final aún no ha terminado. Un solitario gol de Alexis Sánchez en el minuto 50 fue la única recompensa para una afición que vivió un partido de infarto.

Un triunfo celebrado con la memoria de curro sanjosé

El técnico madrileño, Luis García Plaza, no ocultó la fragilidad del equipo. “Dedicamos la victoria a Curro Sanjosé. Era un partido para terminar 3-0 y no sufrir, pero el equipo lo ha leído muy bien y la gente le ha puesto el alma. Lo que se ha vivido aquí es realmente muy emocionante, parecía que el estadio se iba a caer”, afirmó con visible emoción. La victoria, aunque vital, no le genera euforia. “No hemos hecho nada. El sábado es otra final más, o sea, tiene que haber el mismo ambiente, no creernos que somos mejores que el Espanyol. Lo de hoy era una cuestión de sobrevivir; el sábado tenemos que ir más allá”.

García Plaza, con un realismo deslavazado, admitió que el equipo “juega cada vez mejor y le da sentido a todo lo que hacemos, pero parece que esto va a ser sufrir hasta el final”. La tensión palpable en el banquillo se tradujo en decisiones rápidas: “Nos cuesta aguantarlo. Eso sí que te lo digo porque son datos. Vamos haciendo los cambios cuando nos los piden los jugadores”.

Ejuke, un héroe improbable

Ejuke, un héroe improbable

La figura que más brilló en el banquillo sevillista fue, sin duda, Alexis Sánchez. Pero no solo por el gol. El chileno, como reconoció el técnico, “nos da experiencia, sabe jugar, leer y cuando llega al área marca diferencias”. Y no solo en ataque. “Ejuke me ha pedido el cambio en el minuto 60, le he dicho que aguantara y lo ha empujado la gente. Jugando así lo pondría siempre, ayudando a su lateral, no solo lo que hace en ataque. Tiene que estar a ese nivel de sacrificio”. Una muestra de compromiso colectivo que, según el míster, “ha ido creciendo desde que llegamos”.

La defensa, liderada por un José Antonio Martínez cuyo despliegue en la banda izquierda fue soberbio, se mostró sólida, aunque vulnerable en algunos momentos. Vargas, hasta agotar sus energías, ofreció alternativas en el centro del campo. La victoria, sin embargo, dejó claro que el equipo necesita más resistencia física.

Más allá de la victoria: la evolución del equipo

Más allá de la victoria: la evolución del equipo

García Plaza repasó la evolución del equipo desde su llegada: “Desde que he llegado he ido conociendo a los chicos. Llegamos en una situación en la que los extranjeros vinieron prácticamente para jugar y lo planteamos desde la sencillez. No era lo que yo tengo en mi cabeza como entrenador. Después me llegó la decepción de Levante y fuimos a Pamplona y competimos. No es fácil. El equipo va acercándose más a lo que yo quiero”. Aunque el ambiente en el Sevilla es de angustia, el entrenador confía en el proyecto. “En la primera parte, quitando los primeros 10 minutos que nos ha pesado un poco la responsabilidad del ambiente, hemos jugado muy bien”.

La anulación de un gol en el primer tiempo, fruto de una dudosa interferencia, no afectó al resultado final. “Ha pitado como interferencia de Castrín o algo. Pues menos mal que ganamos, porque nos buscan el mínimo en contacto a ver si hay algo y creo que hay muchas jugadas así”. Con una nota de ironía, García Plaza concluyó: “El equipo va acercándose más a lo que quiero”.