Tebas desmiente el 'alirón' final del clásico y defiende el fair play del barça

Javier Tebas, presidente de LaLiga, ofreció un balance contundente tras recibir una Placa de Oro, despidiéndose de las preguntas sobre el futuro de la competición con una mezcla de pragmatismo y una dosis de su habitual cinismo. El debate sobre la posible victoria del Barcelona en el Clásico, con un posible ‘alirón’ en los últimos minutos, fue rápidamente silenciado por el propio Tebas, quien prefiere un desenlace decidido y, francamente, le resulta más atractivo.

El clásico, un juego de estrategias, no de deseos

“A mí me gustan las Ligas que se definen en el último partido de Liga,” declaró con una sonrisa irónica. “Por tanto, prefiero que no sea en el Clásico. Parece que las cosas apuntan allí, pero si es así, pues bienvenido sea quien gane.” LaLiga, según Tebas, no se compromete con deseos ni con escenarios idealizados, sino con la realidad, una realidad que, este año, se ve distorsionada por las pérdidas de puntos del Atlético y el Real Madrid.

El tema del Fair Play Financiero generó la siguiente controversia. Tebas, con la precisión de un abogado, desmintió cualquier posibilidad de que el Barça pueda fichar a Julián Álvarez sin cumplir con los requisitos: “Yo creo que todavía tiene que trabajar. Tiene que trabajar, aquí los Fair Plays empiezan el 1 de julio. Hoy ningún equipo puede tener Fair Play hoy porque no se no se puede incorporar jugadores”. Un argumento frío, desprovisto de matices, que refleja la rigidez de la normativa.

Mourinho, un espectáculo que laliga necesita

Mourinho, un espectáculo que laliga necesita

La llegada de José Mourinho al Real Madrid, inevitablemente, se filtró en la conversación. Tebas, con una sorpresa bien calculada, ofreció una valoración ambivalente: “Si es lo que decide el Real Madrid y su gente será bueno para el Real Madrid en este caso. Y siempre Mourinho es un show, un espectáculo y es bueno para LaLiga”. Un comentario que, en el fondo, reconoce el impacto mediático y la capacidad de Mourinho para revitalizar cualquier proyecto, aunque no necesariamente para mejorar la competición.

La cuestión de la posible “Liga más guerrera” bajo la tutela del portugués fue abordada con cautela. “Bueno, no lo sé, pero Mourinho ha sido uno de los grandes entrenadores del mundo y es un un primer nivel, todo lo que sea primer nivel en esta competición, a mí me gusta”. La liga, según Tebas, ya se encuentra en una situación de alta volatilidad, con importantes cambios en la tabla de posiciones, pero el desafío de Mourinho podría intensificar aún más esa dinámica.

Finalmente, el presidente regresó a sus certezas sobre los parámetros ideales de una Liga: “Siempre ha dicho que le gusta las Ligas que se ganan con unos 85, 90 puntos. Este año, el Barça todavía tiene posibilidad de hacer 100, ¿eso qué le dice? “Que no me gusta, son demasiados puntos para un campeonato. Es verdad que el tema está que el Real Madrid y Atlético de Madrid han perdido muchísimos puntos, están fuera de lo que es la media habitual de ellos Y bueno, se ha trasladado muchos puntos en la parte de media-abajo. Pero bueno, no me gusta LaLiga a más de 90 puntos y es la realidad”. LaLiga, para Tebas, debe ser un reto, una batalla por la excelencia, no una carrera hacia la supremacía numérica.

La amenaza de la AFE, con su negativa a iniciar la temporada el 15 de agosto, fue recibida con un rechazo rotundo. “Que incumpliría el convenio colectivo y los convenios están para cumplirlos. no entra dentro de mis planteamientos que si hay un convenio colectivo que se ha firmado para que se cumpla, alguien los incumpla. No creo que estén por esa. Una cosa es que lo desea o lo intenten. Nosotros lo que hacemos, como siempre hemos hecho, es cumplir el convenio colectivo”. Una declaración de principios que revela la determinación de LaLiga de defender el orden establecido.

La cifra final, un máximo de 90 puntos, se erige como un límite, una referencia, un ancla en un mar de incertidumbres. LaLiga, bajo la dirección de Tebas, no busca la perfección, sino la consistencia, la disciplina y, sobre todo, el espectáculo. Y, como él mismo admite,