Vowles desata la furia: gasly subió al podio gracias a un error de medición
James Vowles, director de Williams, ha detonado una tormenta en el paddock con una dura defensa de la revisión que llevó a Pierre Gasly al podio en Mónaco, dejando a McLaren y Red Bull furiosos.

Un error de carpintero en la pit lane
La explicación de Vowles es glacial: todos sabían que cruzar la línea blanca en la entrada de la pit lane implicaba sanción. Y, para evitarlo, el equipo de Alpine rebajó artificialmente el límite de velocidad. Un cálculo, según Vowles, “cortado por el pit lane”, como si se tratara de un error de carpintero.
Después de que la anulación de las sanciones impuestas a Gasly en Mónaco, por la admisión de que la medición de la velocidad era 77 cm menor, el francés se vio catapultado al podio, dejando atrás a Isack Hadjar. Una decisión que, a juicio del director de Williams, es perfectamente comprensible.
Y aquí viene el golpe final: Vowles recuerda que, en Singapur hace años, la situación se repitió exactamente: una maniobra táctica que aprovechaba la configuración de la pit lane, y que conllevaba una sanción. “Si observas la cámara a bordo, no estaban conduciendo sobre las líneas blancas, cruzándolas, acortando la distancia” argumenta con una precisión quirúrgica.George Russell, de Mercedes, que sí cumplió su sanción por el mismo motivo, no puede apelar. Y Vowles, con una ironía que corta, señala que “no nos afecta personalmente; él estaba por delante de nosotros de cualquier manera”.
“Creo que se crea un pequeño lío. ¿Qué haces con Russell? ¿Qué haces con Piastri?” Vowles desvela su inquietud. “Ese es el lío que me incomoda. Una revisión a posteriori que no debería haber tenido lugar”.
El jefe de equipo de Williams, con la pragmática frialdad de quien ha visto pasar tantas batallas, concluye: “Lo que sucede es que, independientemente de cómo lo configuren, somos conscientes de que nadie ajusta el limitador de velocidad de su coche a 60 km/h; siempre va por debajo de eso, dependiendo de cómo se conduzca”. La realidad, como siempre, es mucho más compleja, pero Vowles se niega a diluir la verdad con matices. Es un error, lo admite, pero uno que, en su opinión, está perfectamente justificado. Y un recordatorio de que en este deporte, la estrategia a veces supera a la pureza.”n
