Sal da vinci: el amor que lo impulsa a sanremo 2026
El napolitano, en la mira como favorito para el Festival de Sanremo, tiene una historia familiar que trasciende el espectáculo. Más allá de su talento musical, la vida personal de Sal Da Vinci es un relato de devoción y apoyo incondicional.

Un amor que nació en la adolescencia
La relación con Paola Pugliese, su esposa desde la adolescencia, es el cimiento de su vida. Se conocieron en una fiesta cuando él tenía 15 años y ella 16. Un flechazo inmediato, según cuenta Sal, aunque Paola al principio se mostró reacia, considerándolo demasiado joven.
Pero el tiempo y el afecto la convencieron. Sal logró conquistar incluso al padre de Paola, con gestos como llevarle aragosta para su acuario. Paola se convirtió en su roca, un apoyo constante en los altibajos de su carrera y en momentos personales difíciles.
El gesto de Sal mientras interpreta "Per sempre sì" se ha viralizado, pero lo que pocos saben es el profundo significado que tiene para ambos. Paola no solo es su compañera, sino su confidente, la persona que le da estabilidad en un mundo a menudo turbulento.
El matrimonio, celebrado en 1992, trajo consigo la alegría de tener dos hijos, pero también desafíos. Las enfermedades de sus hijos han sido una prueba de fortaleza para la pareja, fortaleciendo aún más el vínculo que los une.
Sal Da Vinci regresa a Sanremo con una motivación extra: honrar a la mujer que ha compartido su vida y su éxito. Y con una certeza: su amor es el motor que impulsa su arte.