Morante, grave cornada en sevilla: un glúteo en riesgo y una oreja ya cortada

José Antonio Morante de la Puebla sufrió una cornada de gran calado en el glúteo izquierdo durante la corrida de este lunes en Sevilla, un incidente que ha puesto en peligro su participación en el resto del festejo y que ya le ha granjeado una oreja.

Una herida ‘muy grave’ que desafía al torero

El doctor Octavio Mulet, jefe de la enfermería de la plaza de la Maestranza, ha catalogado la cornada como ‘muy grave’, describiendo una lesión que va más allá de la simple aparente. Según el parte médico, se trata de una herida por asta de toro con trayectoria de 10 centímetros, y que ha provocado daños parciales en la musculatura esfinteriana anal, con una perforación de 1,5 centímetros en la cara posterior del recto. La intervención quirúrgica, que ha durado más de dos horas, se ha centrado en un lavado exhaustivo de la herida, la reparación de la pared rectal y del aparato esfinteriano, y la colocación de un drenaje aspirativo en el espacio postanal y retro rectal. Una situación delicada.

El instante crítico: el cuarto toro y la duda del capote

El instante crítico: el cuarto toro y la duda del capote

El incidente ocurrió al intentar Morante fijar el cuarto toro de la tarde, un ejemplar de la ganadería de García Jiménez que, en un momento de desequilibrio, arrolló al diestro y le clavó el pitón izquierdo a la altura del glúteo. La inmovilidad de Morante sobre la arena, seguida de su rápido traslado a la enfermería, evidenciaba la gravedad de la cornada. Pero la noticia no termina ahí: antes de la lesión, Morante ya había cortado una oreja al primer toro de su lote, demostrando una vez más su temple y su voluntad de enfrentarse a cualquier desafío.

Más allá de los titulares: la precisión de la cirugía

Más allá de los titulares: la precisión de la cirugía

La intervención quirúrgica, según fuentes internas de la enfermería, ha sido técnicamente compleja, requiriendo un abordaje minucioso para minimizar las secuelas de la lesión. El tiempo dirá si Morante podrá recuperarse a tiempo para continuar con el resto de su cartel, pero lo que queda claro es que este lunes en Sevilla ha sido un día marcado por la tensión y la fragilidad del arte taurino. La plaza de la Maestranza, escenario de una Feria de Abril llena de tradición, ha presenciado un episodio que, sin duda, entrará en la memoria de los aficionados.